3 diciembre 2015

Microtese, microcirugía que aumenta el éxito en casos de factor masculino

El factor de infertilidad masculino es responsable de, aproximadamente, el 20% de los casos de infertilidad en las parejas. Una de las causas en la que la reproducción natural no es posible, por la ausencia de espermatozoides en el eyaculado, es la azoospermia y, hasta ahora, la biopsia de testículo era la única manera de recuperar los espermatozoides válidos para la reproducción.

La biopsia se llevaba a cabo con una serie de cortes aleatorios sobre uno de los testículos, pero no se contaba con un soporte visual que facilitara el trabajo. Ahora, las cirugías de IVI cuentan con un importante avance tecnológico gracias a la implantación del Microtese (Microdissection Testicular Sperm Extraction), que permite, a través del uso de un microscopio quirúrgico, aumentar el campo visual del urólogo (25-40 aumentos), a nivel de los túbulos testiculares en los que se desarrollan los espermatozoides. De esta forma, se consigue ser más selectivo en la cirugía, evitando daños e incrementando la posibilidad de identificar espermatozoides aptos para la reproducción en un 20%.

Por tanto, al aumentar las posibilidades de obtener espermatozoides óptimos para la fecundación del óvulo con Microtese, disminuyen los casos en los que la pareja debe recurrir a la donación de semen, cuando se trata de una pareja en la que la infertilidad es de origen masculino. Además, esta técnica se utiliza para el tratamiento del varicocele, donde se están obteniendo mejores resultados que con las técnicas convencionales.

Este avance es muy importante para aquellos varones cuya única posibilidad se encuentra en esta técnica, que fue desarrollada en la Universidad de Cornell de Nueva York por el Dr. Peter Schlegel. Microtese reduce a la mitad los casos en los que se necesita recurrir a la donación de semen, ya que permite obtener espermatozoides, pasando de un 40% con la técnica clásica de biopsia testicular, a un 63%, disminuyendo el daño sobre el resto del tejido testicular y, evitando, así, la pérdida de producción de testosterona.

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