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Reproducción asistida en mujeres homosexuales

RA en mujeres homosexuales

“Yo quiero ser madre, eh…”. Esa fue una de las primeras aclaraciones que le hizo Charo a Patricia después de su primer beso. Hoy llevan más de 4 años juntas y tienen una relación estable, situación que ha propiciado su decisión de ser madres.

“Sin duda le animé desde el principio, sin saber qué iba a ser de nuestra relación, pues creo que es un deseo al que nadie debe renunciar por nadie. Independientemente de su voluntad, que me comunicó ipso facto y con total sinceridad, yo desde el principio me dejé llevar, me enamoró… Y sentí que si formaba una familia me encantaría que fuera con ella”, explica Patricia, que además es investigadora de IVI.

A esto, añade Charo, ilusionada: “Antes de avanzar en el proceso quisimos legalizar nuestra situación como una familia de dos madres. Así que el pasado verano nos casamos, de esta manera, Patricia y yo, ya somos oficialmente una familia de dos mujeres que en un futuro próximo seremos dos mamás y un bebé”.

Reproducción Asistida para mujeres homosexuales. Método ROPA

La reproducción asistida ha hecho posible que parejas de mujeres homosexuales o incluso mujeres sin pareja puedan cumplir su deseo de ser madres.

Así, en enero de 2014, esta pareja empezó las pruebas necesarias para iniciar el tratamiento reproductivo. Charo sería la primera en gestar –con óvulos propios-. Eso es lo que habían decidido, ya que era algo mayor que Patricia, y la edad es un factor condicionante para lograr el embarazo.

El 9 de diciembre del pasado año, le transfirieron a Charo el único embrión logrado de la estimulación, que desafortunadamente, aunque implantó, no llegó a desarrollarse con éxito. Ahora, en este nuevo año, se plantean con ilusión afrontar otro proceso de reproducción asistida, en este caso haciendo uso del método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja). En su caso, será Charo la gestante con los óvulos de Patricia que, al ser más jóvenes, tienen más posibilidades de conseguir que el embarazo llegue a término.

“Una vez dentro del programa de reproducción asistida descubrí que la experiencia en primera persona como futura madre era cada día diferente y la incertidumbre siempre estaba ahí, pero había que tener fe, paciencia y confiar en el equipo de profesionales que me llevaba. En ese sentido mi experiencia en el IVI está siendo muy positiva y sé que estoy en las mejores manos. Por si fuera poco, tengo la gran suerte de que Patricia trabaja en IVI y, como miembro del equipo, está siguiendo todo el proceso desde dentro con todo el amor de futura mamá, este hecho hace que el proceso de reproducción asistida sea algo más fácil, humano y bello. Las dos estamos viviendo con muchísima ilusión nuestro proyecto de tener un bebé y crecer en familia, así que ahora emprendemos con energías renovadas esta nueva aventura, este nuevo año de oportunidades”, comenta Charo.

Método ROPA cínicas de fertilidad para mujeres homosexuales

Esta pareja homosexual tiene claro el seno que quiere construir para educar a su bebé “en un ambiente tranquilo, amoroso, creativo y de aprendizaje constante”. De hecho, como explica Patricia: “Creo que tanto Charo como yo somos personas que nos hemos cultivado mucho, tanto desde el punto de vista intelectual como emocional, y que tenemos mucho que aportar a nuestro hijo. Va a ser una persona muy preparada para la vida, un ser equilibrado y capaz de asumir responsabilidades. Una persona con capacidad de entendimiento y con herramientas intelectuales y emocionales para gestionar la vida. Seremos una familia comunicativa y sin tabúes, entendiendo la vida y sabiendo que la sociedad no deja de ser un constructo teórico que avanza con los tiempos. No creemos que nuestro hijo tenga más o menos problemas que cualquier niño por tener dos mamas, es decir, los niños, si quieren, siempre encuentran diferencias en las que atacar al distinto… Pero en un ambiente plural esto pierde sentido y además nosotras le daremos la confianza en sí mismo y las herramientas para aprender a gestionar la vida social, que es algo que todos tenemos que aprender en la vida”.

Charo y Patricia creen en un entorno plural y abierto donde se aprendan los verdaderos valores de la vida: el amor, el respeto, la igualdad, la tolerancia… Un entorno en el que compartir y aprender, sin miedos y con confianza en la vida.