La estimulación ovárica suave es un protocolo por el que se pauta una dosis menor de hormonas, priorizando obtener menos óvulos, pero de mayor calidad. Son muchos los perfiles de pacientes que pueden optar a este tratamiento, aunque siempre será necesario realizar un balance de fertilidad inicial, para definir el protocolo más ajustado a las necesidades de cada paciente.
Hoy el Dr. Enrique García, director de IVI Madrid Norte, nos habla del protocolo de estimulación suave, en el que el equipo de esta clínica es experto.
Estimulación ovárica suave: medicación
La estimulación ovárica suave reduce al máximo la dosis de hormonas usadas. Por tanto, las inyecciones que la paciente debe aplicarse disminuyen un 80% respecto al tratamiento estándar.
El citrato de clomifeno es la medicación clave en un tratamiento para estimulación ovárica suave. Se consume por vía oral, es más barato y seguro y, en función de la respuesta de los ovarios, se decide sumar o no la medicación hormonal autoinyectable, en dosis muy bajas. El efecto fundamental del citrato de clomifeno es que, en lugar de ser una hormona que se administra desde fuera, lo que provoca es que la paciente produzca más FSH natural, su propia hormona. El objetivo es que la paciente produzca 4-5 ovocitos de mejor calidad sobre los que centrar todos los esfuerzos.
Las ventajas de este protocolo para las pacientes son:
- menor dosis de medicación
- menos folículos para aspirar
- menos pinchazos
- riesgo de hiperestimulación prácticamente inexistente
- misma calidad de los ovocitos
Consejos sobre la estimulación ovárica
Cualquier mujer puede optar por un tratamiento de estimulación suave, bien porque tenga miedo a hormonarse demasiado o simplemente busque una alternativa menos agresiva para su cuerpo.
De manera general, esta técnica está aconsejada para todos los perfiles de paciente:
- Las pacientes con buen pronóstico, que no necesitan una gran cantidad de ovocitos para embarazarse porque sus problemas de infertilidad son leves o inexistentes.
- Las pacientes con mal pronóstico, con una edad alta o con baja reserva, que aunque reciban mucha medicación están obteniendo solamente 3-4 ovocitos. Con un tratamiento suave obtendrían los mismos resultados, pero sin exponerse a tanta hormonación.
No obstante, siempre será necesario evaluar cada caso de forma individual antes de determinar el protocolo y el tratamiento adecuados para cada paciente.
Síntomas de la estimulación ovárica
Los efectos secundarios de la estimulación ovárica son muy poco frecuentes. No obstante, en algunos casos se puede desarrollar el conocido como Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO).
El síndrome de hiperestimulación del ovario se produce porque el ovario se hincha más de lo esperado debido al tratamiento. Es muy infrecuente que esto pase si se administra citrato de clomifeno como base de la estimulación.
Los síntomas del SHO varían según la gravedad. Un SHO leve o moderado se identifica por la distensión del abdomen, dolor abdominal, pesadez, cansancio, mareo y malestar, entre otros. Desaparece por sí solo y lo más indicado es reposar.
De forma extraordinaria puede llegar a producirse un SHO severo, con dificultades respiratorias, fiebre, vómitos, taquicardias y disminución en la producción de orina. En este punto la paciente requiere hospitalización. El riesgo de padecer un síndrome de hiperestimulación ovárica es prácticamente cero si se apuesta por la estimulación suave.
Conclusiones
- Estimular los ovarios es necesario para aumentar las posibilidades de éxito en un tratamiento de fertilidad
- Tras un balance de fertilidad, el equipo decidirá qué protocolo de estimulación es más adecuado para ti
- Todos los perfiles de paciente son candidatas, en principio, para la estimulación suave
Si quieres pedir más información o agendar una primera cita con nosotros, llámanos o deja tus datos en el formulario electrónico. El equipo te contactará y se adaptará a tus necesidades.
