El seminograma, también conocido como espermiograma o análisis seminal, es una prueba diagnóstica inicial de evaluación de la fertilidad masculina, pero no un diagnóstico por sí misma. Este estudio analiza parámetros como la concentración, movilidad y morfología para identificar posibles alteraciones seminales y orientar al mejor diagnóstico reproductivo.
La infertilidad masculina está presente en aproximadamente el 30% de los casos de infertilidad de pareja, por lo que el seminograma constituye una de las primeras pruebas recomendadas durante el estudio de fertilidad. Gracias a la información que aporta sobre la salud reproductiva masculina, permite detectar alteraciones que pueden influir en la capacidad de fecundación y ayudar a determinar el tratamiento más adecuado en cada caso.
Por ello, en este blog os vamos a contar qué es el seminograma, cómo se realiza, cuál es la utilidad, qué parámetros mide y qué significan los diagnósticos de esta prueba.
¿Qué diferencia hay entre seminograma y espermiograma?
Son lo mismo y también se le puede llamar espermatobioscopia (EMB) en muchos países de Latinoamérica. Se trata de términos que se pueden utilizar indistintamente para describir esta prueba. Se trata de una de las pruebas más importantes orientadas al diagnóstico de infertilidad en el varón. Consiste en analizar la calidad de los espermatozoides, macro y microscópicamente. El resultado del seminograma debe interpretarse de manera individualizada teniendo en cuenta que pude variar de un eyaculado a otro, ya que en la espermatogénesis intervienen muchos factores capaces de alterar la producción espermática. Por eso, se recomienda realizar al menos dos análisis de semen con un intervalo de tres meses para confirmar el diagnóstico inicial, ya que de esta forma se completaría un ciclo de formación de espermatozoides.
¿Cómo se realiza el seminograma?
El seminograma es una prueba sencilla y no invasiva que permite analizar diferentes características del semen y los espermatozoides. Para obtener resultados fiables, es importante seguir unas indicaciones previas y recoger la muestra de forma adecuada. Una vez obtenida, la muestra se analiza en el laboratorio siguiendo los criterios establecidos por el Manual de la OMS.
Preparación previa: la abstinencia sexual
Antes de realizar un seminograma, se recomienda mantener un período de abstinencia sexual de entre 3 y 5 días, teniendo como finalidad estandarizar las condiciones de obtención de la muestra, reduciendo así la variabilidad fisiológica de los parámetros seminales, lo que permite que los resultados sean comparables con los valores de referencia establecidos.
Además, es aconsejable informar al especialista sobre la toma de medicamentos, la presencia de fiebre prolongada en los últimos 3 meses y la influencia de determinadas ocupaciones laborables, ya que estos factores pueden alterar temporalmente los resultados.
Proceso de recogida y análisis de la muestra
La muestra de semen se obtiene habitualmente mediante masturbación directa y se recoge en un recipiente estéril homologado proporcionado por el laboratorio. Es recomendable la recogida en el propio centro en aquellos casos de diagnóstico y será imprescindible en los casos de tratamiento para garantizar la trazabilidad del proceso y que la muestra llegue en condiciones óptimas al análisis.
En el caso de que el paciente no pueda obtenerla por masturbación, existen preservativos especiales, sin espermicida que pueden utilizarse en estos casos.
La primera fracción del eyaculado contiene la mayor parte de los espermatozoides, la segunda fracción aporta el volumen. Es conveniente recoger cualquier incidencia después de la recogida.
¿Cuánto tardan los resultados?
El tiempo de entrega de los resultados puede variar según el laboratorio, aunque generalmente el informe está disponible en un plazo de entre 24 horas. Se generará un informe completo con los valores obtenidos junto con los valores de referencia de la OMS para que se puedan comparar con los rangos de normalidad.
Parámetros macroscópicos del seminograma
Los parámetros macroscópicos son aquellas características del semen que pueden evaluarse a simple vista indicando alteraciones en el eyaculado como son el color, volumen, viscosidad o el PH.
Volumen del eyaculado
El volumen del eyaculado corresponde a la cantidad total de semen expulsada durante la eyaculación. Este parámetro se expresa en mililitros y es importante porque una alteración del volumen puede ser indicativo de patología prostática bien de la vía seminal o simplemente tratarse de una pérdida en la recogida. En cualquier caso, conviene realizar seguimiento por parte del facultativo.
PH seminal
El pH seminal mide el grado de acidez o alcalinidad del semen. En condiciones normales, el semen presenta un pH ligeramente alcalino, lo que favorece la supervivencia y movilidad de los espermatozoides, reflejando el equilibrio de las secreciones procedentes de las vesículas seminales (alcalinas) y la próstata (ligeramente ácida).
Las alteraciones del pH pueden estar relacionadas con infecciones, inflamaciones o problemas en las glándulas que pueden indicar otras patologías.
Aspecto y color del semen
El aspecto del semen suele ser homogéneo y de color gris-amarillento o blanquecino. Cambios en la apariencia, como una coloración demasiado amarillenta, puede ser indicativo de una infección rojiza e indicar la presencia de hematíes en el eyaculado; o excesivamente transparente, ausencia de espermatozoides entre otras causas.
Licuefacción del semen
Tras la eyaculación, el semen presenta inicialmente una consistencia más espesa o gelatinosa. De forma natural, esta consistencia disminuye progresivamente hasta que el semen se vuelve más líquido, un proceso conocido como licuefacción seminal.
La licuefacción suele producirse durante los primeros minutos después de la eyaculación y es fundamental para que los espermatozoides puedan desplazarse adecuadamente. Cuando este proceso se retrasa o no se completa correctamente, puede afectar a la movilidad espermática y dificultar la fecundación.
Parámetros microscópicos del seminograma
Los parámetros microscópicos del seminograma evalúan las características que no se ven a simple vista de los espermatozoides mediante técnicas de laboratorio especializadas. Estos indicadores son fundamentales para valorar el potencial fértil masculino, ya que permiten analizar la cantidad, calidad y funcionalidad de los espermatozoides presentes en la muestra seminal.
Concentración y recuento total de espermatozoides
La concentración espermática indica el número de espermatozoides presentes por mililitro de semen, mientras que el recuento total refleja la cantidad total de espermatozoides en toda la muestra eyaculada.
Estos parámetros son esenciales para evaluar la capacidad reproductiva masculina, ya que una concentración o un recuento inferiores a los valores de referencia pueden reducir las probabilidades de que se produzca la fecundación de forma natural. La disminución del número de espermatozoides se conoce como oligozoospermia y puede tener diferentes causas, desde factores hormonales hasta alteraciones testiculares o hábitos de vida.
Movilidad espermática: progresiva y total
La movilidad espermática evalúa la capacidad de los espermatozoides para desplazarse. Este parámetro es especialmente importante porque los espermatozoides deben recorrer el tracto reproductor femenino para alcanzar y fecundar el óvulo.
De acuerdo con los criterios de la OMS (2021), la motilidad espermática se clasifica en tres categorías:
- Motilidad progresiva (PR): espermatozoides que se desplazan activamente hacia adelante, ya sea con un movimiento rápido o lento.
- Motilidad no progresiva (NP): espermatozoides que presentan movimiento, pero sin un desplazamiento efectivo hacia adelante.
- Inmóviles (IM): espermatozoides que no muestran ningún tipo de movimiento. Una movilidad reducida, respecto a los valores de normalidad se denomina astenozoospermia, pudiendo complicar la fecundación y afectar a la fertilidad masculina.
Morfología de los espermatozoides
La morfología espermática analiza la forma y estructura de los espermatozoides. Para ello, se examinan características como la cabeza, la pieza intermedia y la cola, valorando si presentan una anatomía considerada normal según criterios estandarizados.
Aunque es habitual encontrar un porcentaje de espermatozoides con formas anómalas, una proporción excesivamente elevada puede afectar a la capacidad fecundante. Esta alteración se conoce como teratozoospermia.
Vitalidad espermática
La vitalidad espermática determina el porcentaje de espermatozoides vivos presentes en la muestra. Este análisis suele realizarse cuando se detecta una movilidad reducida para diferenciar si los espermatozoides están inmóviles porque han perdido su capacidad de movimiento o porque no son viables lo que en caso de disminución significativa se denomina Necrozoospermia.
Una baja vitalidad puede estar relacionada con infecciones, estrés oxidativo, alteraciones testiculares u otros factores que afectan a la calidad seminal.
Otros hallazgos: leucocitos y anticuerpos antiespermatozoides
Además de los parámetros principales, el seminograma puede identificar otros hallazgos relevantes para el diagnóstico de la infertilidad masculina.
La presencia de un número elevado de leucocitos en el semen puede sugerir procesos inflamatorios o infecciosos del aparato reproductor masculino. Por otro lado, los anticuerpos antiespermatozoides son proteínas producidas por el sistema inmunitario que pueden unirse a los espermatozoides y complicar su movilidad o su capacidad para fecundar el óvulo.
Cuando estos hallazgos están presentes, el especialista puede recomendar pruebas complementarias como un cultivo seminal, análisis de sangre o de orina para determinar su origen y valorar su posible impacto sobre la fertilidad.
Valores de referencia OMS del seminograma
La Organización Mundial de la Salud (2010) establece una serie de valores de referencia para la interpretación del seminograma. De acuerdo con estos criterios, el resultado se considera dentro de la normalidad cuando:
¿Qué significan los diagnósticos del seminograma?
Los resultados del seminograma pueden identificar diferentes alteraciones relacionadas con la concentración, movilidad, morfología, vitalidad de los espermatozoides o el volumen seminal. Entre los hallazgos más frecuentes se encuentran la oligozoospermia (baja concentración espermática), la azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado), la criptozoospermia (presencia extremadamente baja de espermatozoides, detectables solo tras centrifugación), la astenozoospermia (movilidad reducida), la teratozoospermia (alteraciones en la morfología), la necrozoospermia (baja vitalidad espermática) y la hipospermia (bajo volumen de eyaculado). La relevancia de cada hallazgo dependerá de su grado y de otros factores clínicos, por lo que siempre debe ser interpretado por un especialista en fertilidad.
Preguntas frecuentes sobre el seminograma
¿Qué es un seminograma?
El seminograma, también llamado espermiograma o análisis seminal, es la principal prueba utilizada para estudiar la fertilidad masculina. Mediante el análisis de una muestra de semen, permite evaluar la cantidad, movilidad, morfología y otros parámetros de los espermatozoides, ayudando a detectar posibles alteraciones relacionadas con la capacidad reproductiva.
¿Cuándo se recomienda hacer un seminograma?
El seminograma está indicado como parte del estudio de la fertilidad masculina cuando una pareja no ha conseguido un embarazo tras un periodo de relaciones sexuales regulares sin anticonceptivos. También se recomienda antes de iniciar un tratamiento de reproducción asistida y en hombres con antecedentes de enfermedades, cirugías o tratamientos que puedan afectar a la producción o la función de los espermatozoides.
¿Cuántos días de abstinencia son necesarios antes del seminograma?
Generalmente se recomienda mantener entre 3 y 5 días de abstinencia sexual antes de recoger la muestra, aunque siempre deben seguirse las indicaciones del centro médico.
¿Cómo se recoge la muestra para el seminograma?
La muestra suele obtenerse mediante masturbación y se recoge en un recipiente estéril proporcionado por el laboratorio. Lo ideal es realizar la recogida en el propio centro o entregarla siguiendo sus instrucciones.
¿Cuánto tardan los resultados del seminograma?
El tiempo de entrega de los resultados puede variar según el laboratorio. En la mayoría de los casos, el informe del seminograma está disponible en un plazo aproximado de 24 horas tras la obtención de la muestra, aunque este tiempo puede prolongarse si se solicitan alguna prueba complementaria.
¿Un seminograma alterado significa infertilidad?
Estos valores son solo una guía para interpretar el seminograma. Se han obtenido a partir del estudio de hombres que consiguieron un embarazo de forma natural y marcan el valor mínimo que se considera habitual en esa población. Por ello, un resultado por debajo de estos valores no significa necesariamente infertilidad, del mismo modo que un seminograma normal no garantiza la posibilidad de conseguir un embarazo.
Sirven como referencia para interpretar el seminograma, pero no determinan por sí solos si un hombre es fértil o infértil. Es posible conseguir un embarazo con algún parámetro por debajo de lo recomendado y, por el contrario, un seminograma normal no garantiza la fertilidad. Por eso, los resultados siempre deben ser valorados por un especialista dentro del contexto clínico de cada paciente.
¿Se puede mejorar la calidad del semen? ¿Es necesario repetir el seminograma?
Es importante tener en cuenta que la calidad semen puede variar de un eyaculado a otro, ya que en producción espermática intervienen muchos factores capaces de alterar los valores como puede ser los hábitos de vida, infecciones, estrés, tabaco, alcohol, ciertos medicamentos o factores ambientales.
Por ello si hay algo muy patológico sin causa aparente se podría recomendar realizar al menos dos análisis de semen con un intervalo idealmente de 3 meses para confirmar el diagnóstico inicial ya que de esta forma se completaría un ciclo de formación de espermatozoides.