La reserva ovárica es la cantidad de óvulos que tiene una mujer en el ovario, una cifra con la que la mujer nace y que por lo tanto es limitada. A partir de la adolescencia, la reserva ovárica va disminuyendo a cada ciclo menstrual hasta llegar a la menopausia. Por eso a partir de los 35 años, las posibilidades de lograr el embarazo de forma natural se reducen.
La reserva ovárica es un dato importante a la hora de estudiar la fertilidad femenina. En este blog hablaremos de qué es y cómo, con una correcta alimentación y un estilo de vida saludable, se puede mejorar la calidad de los óvulos de forma natural.
¿Cómo se mide la reserva ovárica?
La evaluación de la reserva ovárica es un paso previo esencial en el tratamiento de parejas o de mujeres con problemas de fertilidad. El test de reserva ovárica permite establecer el pronóstico de respuesta al tratamiento y calcular las dosis de medicación necesarias para cada paciente. Estas son las principales pruebas para evaluar la reserva ovárica.
Medición por ecografía
Una ecografía vaginal realizada en consulta permite contabilizar el número de folículos antrales que hay en cada ovario. Sabemos que este recuento folicular se correlaciona muy bien con la reserva ovárica. Lo ideal es realizar esta medición los primeros días de regla. No obstante, se puede hacer en cualquier momento del ciclo menstrual. Se considera normal un recuento de folículos en cada ovario superior a 5-7.
Análisis de la hormona antimulleriana
El siguiente parámetro a tener en cuenta es la medición en una analítica sanguínea de la hormona antimulleriana (AMH). La AMH es una proteína que se produce en el ovario y se correlaciona muy bien con la reserva ovárica. La analítica se puede realizar en cualquier día del ciclo menstrual y su valor no se suele ver afectado por ningún factor externo. Se considera normal por encima de 1-1.3 ng/ml.
Analítica de FSH
El último marcador de reserva ovárica que solemos pedir en la analítica es la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta debe realizarse entre el 2º y el 5º día del ciclo menstrual. Si se sitúa por encima de 10 suele ser indicativo de una baja reserva. Por el contrario, si el valor está por debajo de esa cifra, implica que la reserva suele ser normal.
Ninguno de estos parámetros es perfecto y por lo tanto, todos ellos tienen ciertas limitaciones. Es por esto que se suelen combinar, con el fin de poder aumentar su capacidad predictiva de la reserva ovárica. Así, con una determinación analítica y con una ecografía, conseguiremos tener una idea muy precisa de la reserva ovárica de una mujer en un momento determinado de su vida reproductiva.
¿Cómo aumentar la reserva ovárica?
Existen varias formas de estimular o aumentar la reserva ovárica con medicación o naturalmente. Te explicamos a continuación cómo aumentar la reserva ovárica.
Estimulación hormonal
La estimulación hormonal con medicamentos como el citrato de clomifeno ayuda a aumentar el número de ovocitos. En los tratamientos de fertilidad se administra por vía oral durante el ciclo menstrual, para estimular los ovarios y ayudar a la paciente a producir óvulos, en un mayor número que en su ciclo natural. El objetivo es conseguir entre 3 y 5 ovocitos de alta calidad para fecundarlos después en el laboratorio. Será siempre el médico quien estudie cada caso en particular y recomiende el tratamiento de fertilidad y la medicación adecuados.
Alimentación
Para mejorar la calidad de los óvulos de manera natural, es fundamental llevar una alimentación sana y equilibrada. Estudios diferentes elaborados en la Universidad de Harvard, Estados Unidos (2008) y en la Universidad de Navarra, España (2011), han confirmado que la dieta mediterránea favorece la fertilidad.
Una de las conclusiones más significativas de estas investigaciones es que es aconsejable consumir alimentos que contribuyan a liberar la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta es decisiva para favorecer el crecimiento y maduración de los óvulos. Algunos de los alimentos más recomendables son:
- Legumbres: las lentejas y las alubias son dos fuentes ricas en ácido fólico, hierro y fibra, que contribuyen a la ovulación.
- Frutos secos: las nueces contienen selenio y antioxidantes, por lo que ayudan a mejorar la calidad de los óvulos.
- Vegetales de hoja verde: las lechugas y las espinacas son dos buenos ejemplos de alimentos ricos en ácido fólico, hierro y calcio, así que no deben faltar en tus comidas.
- Frutas: la calabaza, el melocotón y la piña contienen betacaroteno, responsable de la protección del exterior del óvulo. Mención especial merece el aguacate, un alimento rico en grasas saludables y vitamina E, beneficioso para la fertilidad femenina.
- Especias: la canela favorece la creación y el funcionamiento de los óvulos. Los especialistas la recomiendan especialmente para mujeres con ovarios poliquísticos.
Factores que afectan negativamente a la calidad de los óvulos
Llevar un estilo de vida saludable es fundamental para mejorar la calidad de los óvulos. Por esta razón, es conveniente conocer los factores que influyen de forma negativa:
- Tabaco y alcohol: ambos son perjudiciales para la reserva ovárica. De hecho, pueden causar determinadas enfermedades como la endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Obesidad: el sobrepeso genera problemas en la ovulación y contribuye a periodos menstruales irregulares, por lo que tiene un efecto directo en la fertilidad.
- Productos químicos: se encuentran presentes en los productos de limpieza, la cosmética y los pesticidas. Debemos evitar exponernos a estas sustancias debido a que pueden desequilibrar nuestro sistema hormonal y afectar a los ovocitos.
- Contaminación ambiental: tiene un efecto directo y negativo en la calidad de los óvulos, hasta el punto de hacerlos portadores de anomalías cromosómicas.
- Enfermedades genéticas e infecciones: el síndrome de la X frágil o algunas infecciones del tracto genital y pélvicas pueden perjudicar la calidad ovocitaria.
- Radiación: los tratamientos contra el cáncer como la quimioterapia o la radioterapia también repercuten en los ovarios.
Valores normales de reserva ovárica
La reserva ovárica baja no es un problema de fertilidad en sí misma. Es cierto que complica un tratamiento de fertilidad, ya que supone obtener menos ovocitos. Pero si estos son de buena calidad, se pueden llevar a cabo opciones de reproducción asistida con éxito.
Aunque es complicado dar un valor exacto de reserva ovárica, sí se utilizan términos cuantitativos como baja reserva ovárica, reserva ovárica media o reserva ovárica alta. No debemos olvidar que la reserva ovárica va disminuyendo a medida que pasan los años, hasta su completo agotamiento en lo que llamamos “menopausia” o fin de la vida reproductiva natural de una mujer.
Los valores de reserva ovárica considerados óptimos o con mayor probabilidad de embarazo son:
- FSH < 14 mUI/ml. El potencial reproductivo se considera mejor cuanto menor es el valor de la FSH.
- AMH > 1 ng/ml.
- Recuento de folículos antrales. Se considera que la reserva ovárica es óptima cuando se visualizan entre 5 y 10 folículos entre los dos ovarios.
Es importante recordar que estos valores son orientativos y que el estudio de la reserva ovárica debe llevarse a cabo de forma personalizada y por parte de un especialista. Además, es fundamental valorar otros aspectos con importancia reproductiva a la hora de analizar la fertilidad de una mujer. Por ejemplo el estado de la cavidad uterina, la permeabilidad de las trompas de Falopio, etc.
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