La endometriosis no solo provoca dolor pélvico e inflamación crónica, sino que también puede comprometer la fertilidad y aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo. En los últimos años, algunos estudios han comenzado a analizar cómo el entorno metabólico puede influir en diferentes patologías del tejido endometrial. Investigaciones recientes han observado hallazgos relacionados con los agonistas del GLP-1, un grupo de medicamentos utilizados principalmente para el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2.
¿Qué papel pueden tener los fármacos para diabetes y obesidad en la endometriosis?
Un estudio publicado en JAMA Network Open observó una reducción del riesgo de desarrollar cáncer de endometrio en mujeres tratadas con este tipo de fármacos. Aunque actualmente no existen ensayos clínicos que avalen el uso de agonistas del GLP-1 como tratamiento específico para la endometriosis, los investigadores consideran que sus efectos metabólicos podrían tener implicaciones indirectas en el desarrollo o evolución de la enfermedad.
Entre los efectos observados de estos medicamentos destacan:
- Reducción de la inflamación sistémica
- Mejora de la resistencia a la insulina
- Modulación del tejido adiposo
Según explica la doctora Marta Romero, especialista en Medicina Interna de la Unidad de Fallo Reproductivo de IVI Madrid, estos hallazgos abren una vía de interés científico, aunque todavía requieren más investigación.
“No sustituyen, en ningún caso, al diagnóstico precoz ni al abordaje ginecológico adecuado de la endometriosis, pero pueden convertirse en una herramienta complementaria en pacientes seleccionadas”, explica.
Tal y como señala la doctora Romero, estos fármacos no deben considerarse una “píldora mágica”, sino una opción terapéutica valiosa cuando existe una indicación clínica clara y siempre bajo supervisión médica especializada.
La endometriosis: una enfermedad frecuente que sigue infradiagnosticada
La endometriosis es una enfermedad crónica, progresiva y, en muchos casos, incapacitante que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva convive con esta patología. En España, se estima que más de 2 millones de mujeres están afectadas.
Pese a su elevada prevalencia, sigue siendo una enfermedad poco visible y con importantes retrasos en su diagnóstico. La endometriosis se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero, lo que provoca inflamación crónica, dolor pélvico y alteraciones en la función ovárica.
Sus consecuencias pueden ir más allá del dolor. La enfermedad puede afectar directamente a la fertilidad femenina y estar implicada hasta en el 50% de los casos de infertilidad femenina. Además, aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia o el aborto espontáneo.
¿Existe mucho retraso en el diagnóstico de la endometriosis?
Sí. A pesar de los avances en investigación, uno de los principales problemas que sigue rodeando a la endometriosis es el retraso en su diagnóstico.
Actualmente, el tiempo medio para obtener un diagnóstico puede llegar a nueve años. Durante este periodo, muchas mujeres consultan a diferentes especialistas —desde atención primaria hasta ginecología u otras especialidades— antes de recibir una confirmación clara de la enfermedad.
Este retraso tiene consecuencias importantes:
- Prolonga el dolor y el impacto en la calidad de vida
- Retrasa el acceso al tratamiento adecuado
- Puede comprometer progresivamente la fertilidad
Por ello, los expertos subrayan la importancia de identificar los síntomas de forma temprana y realizar un seguimiento especializado desde las primeras sospechas clínicas.
Endometriosis y fertilidad: la importancia de la preserva de ovocitos
La endometriosis puede afectar directamente a la reserva ovárica y la capacidad reproductiva, especialmente cuando la enfermedad progresa o cuando es necesaria cirugía ovárica.
En este contexto, los especialistas destacan la importancia de planificar estrategias de preservación de la fertilidad desde el momento del diagnóstico.
Vitrificación de óvulos: una opción para proteger la maternidad futura
Una de las herramientas más utilizadas es la vitrificación de óvulos, que permite preservar la capacidad reproductiva de la mujer antes de que la enfermedad pueda comprometerla.
Esta estrategia puede resultar especialmente recomendable en casos como:
- Mujeres jóvenes con endometriosis
- Presencia de endometriomas
- Cirugías ováricas previstas
- Riesgo de disminución de la reserva ovárica
La vitrificación permite desvincular la evolución de la enfermedad del deseo de ser madre, ofreciendo mayor tranquilidad y opciones reproductivas en el futuro.
Además, este enfoque cobra especial relevancia en el contexto actual, marcado por el retraso progresivo de la maternidad, mientras la enfermedad puede evolucionar silenciosamente durante años.
“La vitrificación de óvulos ofrece a las mujeres con endometriosis un abordaje multidisciplinar que no solo trata el dolor hoy, sino que garantiza sus opciones de maternidad para el mañana. La preservación de la fertilidad tras el diagnóstico es una decisión clínica estratégica que permite a la paciente desvincular la evolución de su enfermedad de su deseo de ser madre”, expone la doctora Romero.
¿Por qué es importante visibilizar la endometriosis?
A pesar de afectar a millones de mujeres, la endometriosis sigue siendo una enfermedad poco conocida y con importantes retos pendientes en diagnóstico, tratamiento e investigación.
El Mes de la Endometriosis, celebrado cada marzo, busca precisamente dar visibilidad a esta patología, fomentar la investigación y promover un diagnóstico más temprano.
Mientras la ciencia continúa explorando nuevas vías terapéuticas —incluidas las relacionadas con el metabolismo—, los especialistas coinciden en un mensaje clave: diagnosticar antes, tratar de forma personalizada y acompañar a las pacientes en todas las etapas de la enfermedad.