La adenomiosis es una enfermedad ginecológica frecuente que afecta a millones de mujeres en todo el mundo, pero su diagnóstico sigue siendo un desafío. Sus síntomas, como el dolor menstrual intenso, el sangrado abundante o los problemas de fertilidad, pueden afectar significativamente a la calidad de vida de las pacientes.
Una investigación liderada por Fundación IVI ha identificado una serie de microRNAs presentes en la sangre y el tejido endometrial de mujeres con adenomiosis que podrían convertirse en futuros biomarcadores para detectar esta patología mediante una simple analítica sanguínea. Los resultados abren la puerta a herramientas diagnósticas más accesibles, precisas y menos invasivas.
¿Qué es la adenomiosis y cómo afecta a la fertilidad?
La adenomiosis es una enfermedad benigna del útero que se produce cuando el tejido que recubre su interior, el endometrio, invade la capa muscular uterina.
Aunque algunas mujeres pueden no presentar síntomas, muchas pacientes experimentan:
- Dolor menstrual intenso (dismenorrea).
- Sangrado menstrual abundante.
- Dolor pélvico crónico.
- Dificultades para conseguir un embarazo.
- Aumento del riesgo de aborto espontáneo.
Diversos estudios han demostrado que la adenomiosis puede alterar la receptividad endometrial, comprometiendo la capacidad del endometrio para establecer una implantación embrionaria adecuada, asociándose con peores resultados reproductivos, incluyendo menos tasas de implantación, embarazo y nacido vivo, así como un mayor riesgo de aborto espontáneo y pérdida gestacional.
El reto de diagnosticar la adenomiosis de forma precoz
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es su complejo diagnóstico.
«Actualmente, el diagnóstico de la adenomiosis continúa siendo un reto clínico porque, en algunos casos, es necesario recurrir a procedimientos invasivos para confirmarlo», explica la Dra. Hortensia Ferrero, investigadora principal de Fundación IVI – Instituto de Investigación Sanitaria La Fe.
Esta dificultad diagnóstica provoca con frecuencia retrasos en la identificación de la enfermedad y, por tanto, en el inicio de tratamientos adecuados para aliviar los síntomas y preservar la fertilidad de las pacientes.
Por este motivo, la comunidad científica lleva años buscando biomarcadores que permitan detectar la adenomiosis mediante técnicas sencillas y mínimamente invasivas.
¿Qué son los microRNAs?
Los microRNAs son pequeñas moléculas de ARN que actúan como reguladores de la actividad genética.
Podrían compararse con interruptores biológicos capaces de activar o silenciar determinados genes y, por tanto, influir en numerosos procesos celulares.
Además de encontrarse dentro de las células, los microRNAs también circulan por el torrente sanguíneo, donde pueden aportar información sobre el estado de diferentes tejidos y órganos.
Biomarcadores con gran potencial clínico
En los últimos años, numerosos trabajos han demostrado que determinados perfiles de microRNAs pueden actuar como biomarcadores de diferentes enfermedades.
La ventaja es que pueden detectarse mediante análisis de sangre debido a que presentan una elevada estabilidad en los fluidos biológicos, lo que los convierte en candidatos muy prometedores para desarrollar métodos diagnósticos rápidos, seguros y accesibles.
¿Qué revela el estudio? Avances en el diagnóstico de la adenomiosis
En esta investigación, el equipo de Fundación IVI analizó el perfil de microRNAs presentes tanto en el endometrio como en la sangre de mujeres con adenomiosis, mujeres infértiles sin la enfermedad y mujeres sanas. El objetivo fue identificar moléculas capaces de servir como biomarcadores no invasivos para mejorar el diagnóstico de esta enfermedad.
Los resultados mostraron que las pacientes con adenomiosis presentan una firma molecular específica, con alteraciones significativas en diferentes microRNAs tanto a nivel endometrial como circulante. Además, se identificaron cuatro microRNAs aumentados tanto en plasma como en endometrio de las pacientes con adenomiosis (miR-1180-3p, miR-150-5p, miR-486-3p y miR-92a-3p), sugiriendo que los cambios observados en el endometrio podrían detectarse también en la sangre. Estos microRNAs mostraron una elevada capacidad para distinguir entre mujeres con y sin la enfermedad, destacando especialmente miR-92a-3p, que presentó un excelente potencial diagnóstico en ambas muestras biológicas.
Estos hallazgos sugieren que los microRNAs circulantes reflejan las alteraciones moleculares que ocurren en el tejido endometrial y podrían convertirse en herramientas prometedoras para el desarrollo de pruebas diagnósticas no invasivas de adenomiosis.
MicroRNAs detectados tanto en sangre como en endometrio
Según explica la Dra. Ferrero: «Hemos descrito los microRNAs presentes en el endometrio y en la sangre de mujeres con adenomiosis. Además, hemos observado que algunos de los microRNAs alterados en la sangre también aparecen alterados en el tejido endometrial de estas pacientes».
Este hallazgo es especialmente relevante porque refuerza la posibilidad de utilizar estos microRNAs circulantes como marcadores biológicos para identificar la enfermedad sin necesidad de procedimientos invasivos.
Beneficios para las pacientes
Uno de los aspectos más prometedores del estudio es su potencial aplicación clínica.
Los investigadores observaron diferencias claras en determinados microRNAs circulantes entre mujeres con adenomiosis, mujeres infértiles sin esta enfermedad y mujeres sanas. Esto sugiere que, en el futuro, un análisis de sangre podría ayudar a detectar la adenomiosis de forma más sencilla y temprana.
Si estos resultados se validan en estudios con un mayor número de pacientes, podrían aportar importantes ventajas:
- Diagnóstico más precoz.
- Reducción de procedimientos invasivos.
- Identificación temprana de mujeres con riesgo reproductivo.
- Diseño de tratamientos más personalizados.
- Mejora de la calidad de vida de las pacientes.
Nuevas oportunidades para mejorar la medicina reproductiva
Este estudio demuestra que las pacientes con adenomiosis presentan perfiles de microRNAs específicos tanto en el endometrio eutópico como en la sangre, con diversos microRNAs compartidos entre ambos, sugiriendo que las alteraciones que ocurren en el tejido uterino pueden reflejarse en la circulación sistémica.
Fue especialmente relevante la identificación de miR-92a-3p con una elevada capacidad para diferenciar a las mujeres con adenomiosis de las mujeres sanas, reforzando el potencial papel de los microRNAs circulantes como biomarcadores no invasivos para la detección de la adenomiosis y el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas dirigidas.
«Nuestro trabajo abre las puertas a nuevas herramientas diagnósticas más accesibles, no invasivas y precisas para detectar la adenomiosis. Además, podría permitir diagnosticar la enfermedad en fases más tempranas e identificar nuevas dianas terapéuticas para tratar a nuestras pacientes», asegura la Dra. Ferrero.
Aunque todavía serán necesarios nuevos estudios que validen estos hallazgos, la investigación de Fundación IVI aporta evidencia prometedora para avanzar hacia un diagnóstico más rápido y menos invasivo de una enfermedad que continúa afectando significativamente a la salud reproductiva y la calidad de vida de muchas mujeres.
Dr. Hortensia Ferrero
Líder del Grupo de Investigación en Tratamiento y Diagnóstico de Enfermedades Uterinas en FIVI Valencia. Especializada en trastornos reproductivos y fertilidad femenina.
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