Un seminograma, también llamado espermiograma, es una prueba de laboratorio que analiza la calidad del semen. Este estudio evalúa distintos aspectos del eyaculado para determinar el potencial fértil del varón y detectar posibles alteraciones.
Los resultados se interpretan comparándolos con los valores de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El informe evalúa dos tipos de parámetros: macroscópicos (volumen, pH, aspecto) y microscópicos (concentración, movilidad, vitalidad y morfología espermática). Es importante tener en cuenta que un valor alterado no implica automáticamente infertilidad y que la interpretación definitiva siempre debe realizarla un especialista.
Parámetros macroscópicos del seminograma
El análisis del seminograma comienza con la valoración de los parámetros macroscópicos, que recogen las características físicas del eyaculado. Aunque se trate de una observación aporta información útil sobre la actividad de las glándulas reproductoras masculinas y ayuda a identificar posibles alteraciones que puedan influir en la calidad seminal.
Volumen del eyaculado
El volumen del eyaculado es uno de los primeros parámetros que se evalúan en el seminograma. Según los valores de referencia de la OMS, se considera dentro de la normalidad cuando es igual o superior a 1,5 ml. Este volumen depende sobre todo de la secreción de las vesículas seminales y, en menor medida, de la próstata. Una cantidad inferior, conocida como hipospermia, puede sugerir obstrucciones en el tracto seminal, fenómenos de eyaculación retrógrada o disfunción de las glándulas que contribuyen al volumen del semen.
pH seminal
El pH seminal debe ser igual o superior a 7,2, reflejando la mezcla entre componentes ácidos y alcalinos del sistema reproductor masculino. Un pH disminuido puede sugerir alteraciones en la salida de las vesículas seminales, mientras que un pH más alto de lo esperado se asocia con mayor frecuencia a infecciones o inflamación en el aparato genital masculino.
Aspecto y color del semen
El aspecto y color del semen suele ser blanquecino-grisáceo y ligeramente opalescente. No obstante, las variaciones cromáticas pueden tener relevancia clínica. Un tono amarillento puede relacionarse con restos de orina, infecciones o determinados hábitos de vida y la ingesta de suplementos dietéticos. Un aspecto muy transparente puede sugerir baja concentración espermática, mientras que la presencia de tonos rojizos o marrones suele indicar sangre en el eyaculado (hemospermia), generalmente asociada a inflamación o infección. Un color verdoso, por su parte, puede apuntar a una infección bacteriana.
Licuefacción del semen
Tras la eyaculación, el semen presenta inicialmente una consistencia gelatinosa que se transforma de manera natural disminuyendo su densidad mediante el proceso de licuefacción. Este proceso debería completarse en un máximo de 60 minutos. Cuando la licuefacción es incompleta o excesivamente lenta puede dificultar la movilidad de los espermatozoides y comprometer su función. La causa más frecuente de una licuefacción anómala suele ser un déficit en la actividad enzimática prostática, responsable de deshacer la coagulación inicial del eyaculado.
Parámetros microscópicos del seminograma
Los parámetros microscópicos permiten evaluar directamente a los espermatozoides, analizando su cantidad, movimiento, morfología y vitalidad. Son fundamentales para valorar el potencial fértil masculino, ya que ofrecen una visión detallada de la calidad espermática.
Concentración y recuento total de espermatozoides
La OMS considera normal una concentración igual o superior a 15 millones de espermatozoides por mililitro y un recuento total de al menos 39 millones por eyaculado. La concentración refleja el número de espermatozoides por unidad de volumen, mientras que el recuento total indica la cantidad global en toda la muestra seminal, por lo que ambos parámetros aportan información complementaria.
Cuando estos valores se sitúan por debajo de los límites de referencia, puede existir una disminución de la capacidad reproductiva. Si no se observa ningún espermatozoide en el semen, la condición se denomina azoospermia.
Movilidad espermática: progresiva y total
El seminograma clasifica el movimiento de los espermatozoides en cuatro categorías: tipo A (progresiva rápida), tipo B (progresiva lenta), tipo C (no progresiva) y tipo D (inmóviles). Para la fecundación natural, los tipos A y B son los más relevantes, ya que representan a los espermatozoides capaces de avanzar de forma eficaz hacia el óvulo. La movilidad espermática se considera normal cuando al menos el 32% de los espermatozoides muestra movilidad progresiva o cuando la movilidad total alcanza el 40%. Cuando los valores se sitúan por debajo de los límites de referencia, se denomina astenozoospermia.
Morfología de los espermatozoides
La morfología espermática evalúa qué porcentaje de espermatozoides presenta una estructura considerada normal según los criterios estrictos de la OMS y la clasificación de Kruger, ampliamente utilizada en reproducción asistida. Para determinar si un espermatozoide es morfológicamente normal se examinan la cabeza, la pieza intermedia y la cola, identificando posibles alteraciones que puedan afectar a su función. Cuando el porcentaje de formas normales es inferior al valor de referencia (4%), se denomina teratozoospermia
Vitalidad espermática
La vitalidad espermática determina qué porcentaje de espermatozoides está vivo en la muestra, un dato especialmente útil cuando la movilidad es baja. La OMS considera normal una vitalidad igual o superior al 58%. Si el porcentaje de espermatozoides vivos es inferior a este valor, se habla de necrozoospermia, una condición que puede afectar de forma significativa al potencial reproductivo.
Otros hallazgos: leucocitos y anticuerpos antiespermatozoides
La presencia de leucocitos en el semen se considera normal cuando es inferior a 1 millón/ml, según los valores de referencia de la OMS. Cuando esta cifra es superior, se denomina leucospermia y suele estar relacionada con procesos infecciosos o inflamatorios que pueden afectar negativamente a la calidad espermática.
Por otro lado, los anticuerpos antiespermatozoides son proteínas del sistema inmunitario que reaccionan contra los espermatozoides, pudiendo interferir en su movilidad, en su capacidad de progresión o incluso en la interacción con el óvulo.
Tabla de valores de referencia OMS del seminograma
| Parámetro | Valor de referencia (OMS) | Alteración asociada |
|---|---|---|
| Volumen | ≥ 1,5 ml | Hipospermia |
| pH | ≥ 7,2 | • pH bajo: sugiere obstrucción de las vesículas seminales. • pH elevado: sugiere inflamación o infección. |
| Concentración espermática | ≥ 15 millones/ml | Oligozoospermia |
| Recuento total | ≥ 39 millones/eyaculado | Oligozoospermia |
| Movilidad progresiva | ≥ 32% | Astenozoospermia |
| Movilidad total | ≥ 40% | Astenozoospermia |
| Morfología normal (Kruger) | ≥ 4% | Teratozoospermia |
| Vitalidad | ≥ 58% | Necrozoospermia |
| Leucocitos | < 1 millón/ml | Leucospermia |
*Estos valores representan los límites mínimos de referencia establecidos por la OMS, no los valores óptimos para la fecundación natural. Un resultado dentro del rango no garantiza fertilidad, y un resultado ligeramente por debajo no implica infertilidad. La interpretación siempre debe realizarla un especialista en andrología.
¿Qué significan los diagnósticos del seminograma?
El seminograma permite identificar diferentes diagnósticos en función de los parámetros que se encuentran alterados respecto a los valores de referencia. Estos términos describen el tipo de alteración en la calidad del semen y ayudan a orientar el estudio de fertilidad, aunque por sí solos no constituyen un diagnóstico definitivo ni determinan de manera absoluta la capacidad reproductiva.
Uno de los hallazgos más frecuentes es la oligozoospermia, que hace referencia a una concentración o recuento total de espermatozoides por debajo de los valores establecidos por la OMS. Cuando el problema afecta a la movilidad espermática, se denomina astenozoospermia, lo que implica una menor capacidad de los espermatozoides para desplazarse de forma eficaz. Por su parte, la teratozoospermia se utiliza cuando el porcentaje de espermatozoides con morfología normal es inferior al valor de referencia, indicando alteraciones en su forma que pueden dificultar la fecundación.
En los casos más severos, puede aparecer azoospermia, que implica la ausencia total de espermatozoides en el semen. También puede detectarse necrozoospermia, una condición en la que la vitalidad espermática está reducida y existe un elevado porcentaje de espermatozoides muertos. Por último, la leucospermia se refiere a la presencia aumentada de leucocitos en el semen, generalmente asociada a procesos inflamatorios o infecciosos que pueden afectar a la calidad seminal.
En conjunto, estos diagnósticos permiten clasificar las alteraciones observadas en el seminograma y sirven como punto de partida para una evaluación clínica más completa.
¿Qué ocurre si el seminograma sale alterado?
Un seminograma alterado no implica automáticamente infertilidad, pero sí indica que puede existir algún factor que esté afectando a la calidad seminal. En estos casos, es habitual que el especialista recomiende ampliar el estudio con nuevas pruebas antes de tomar decisiones clínicas o terapéuticas.
¿Hay que repetir la prueba?
Sí, en la mayoría de los casos es recomendable repetir el seminograma. La calidad del semen puede variar por múltiples factores, como el estrés, infecciones recientes, fiebre o cambios en los hábitos de vida. Por este motivo, suele indicarse una segunda muestra tras tras un intervalo de 2 a 3 meses para confirmar si la alteración es persistente o si se trata de una variación puntual.
Pruebas complementarias al seminograma
Cuando las alteraciones se mantienen, el estudio puede completarse con otras pruebas. Entre las más habituales se incluyen estudios hormonales, ecografía testicular, análisis genéticos o pruebas más avanzadas del semen, como la fragmentación del ADN espermático o el FISH de espermatozoides. Estas pruebas contribuyen a identificar la causa subyacente y orientar mejor el diagnóstico y el tratamiento de reproducción asistida.
¿Qué tratamientos existen según el resultado?
El tratamiento dependerá de la causa de la alteración. Puede incluir cambios en el estilo de vida, tratamiento médico (como antibióticos o terapia hormonal), cirugía en casos específicos o técnicas de reproducción asistida. La elección del abordaje más adecuado dependerá siempre de una evaluación por parte del especialista.
Preguntas frecuentes sobre los resultados del seminograma
¿Qué significa que el seminograma salga normal si no consigo quedarme embarazada?
Un seminograma normal indica que los parámetros básicos del semen están dentro de los valores de referencia, pero no garantiza la fertilidad. Existen otros factores que pueden influir a la hora de conseguir un embarazo de forma natural como la calidad del ADN espermático, factores femeninos o problemas funcionales que no se detectan en esta prueba.
¿Puede mejorar el resultado del seminograma con cambios en el estilo de vida?
Sí, en muchos casos. Abandonar hábitos tóxicos como consumo de tabaco, el consumo de alcohol o estupefacientes, mejorar la alimentación, controlar el peso o evitar el calor excesivo en la zona testicular tienen un impacto positivo en la calidad seminal a lo largo del tiempo. Además, mantener una buena gestión del estrés y favorecer un descanso adecuado también contribuyen a una mejor función reproductiva.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para repetir un seminograma alterado?
Lo habitual es esperar entre 2 y 3 meses antes de repetir la prueba. Este intervalo se debe a que el ciclo completo de producción de los espermatozoides (espermatogénesis) dura aproximadamente ese tiempo.
¿Qué es la oligoastenoteratozoospermia?
Es un diagnóstico combinado que indica la presencia simultánea de baja concentración (oligozoospermia), bajo porcentaje de movilidad (astenozoospermia) y alteraciones en la morfología (teratozoospermia). Refleja una afectación global de la calidad seminal.
¿Puede un hombre con azoospermia tener hijos biológicos?
Depende de la causa. En algunos casos es posible recuperar espermatozoides mediante técnicas quirúrgicas directamente del testículo o epidídimo, lo que permite recurrir a técnicas de reproducción asistida con gametos propios para lograr un embarazo.
¿Qué diferencia hay entre necrozoospermia y astenozoospermia?
La astenozoospermia se refiere a una baja movilidad de los espermatozoides, mientras que la necrozoospermia implica que un alto porcentaje de los espermatozoides del eyaculado están muertos. Es una diferencia importante, ya que cambia el enfoque diagnóstico y terapéutico.
¿El seminograma detecta la fragmentación del ADN espermático?
No, el seminograma estándar no evalúa la integridad del ADN espermático. Para ello se requieren pruebas específicas, que pueden indicarse en casos de infertilidad sin causa aparente o fallos repetidos en tratamientos reproductivos.
Dr. David Amorós Prats
Responsable de Área IVIRMA Barcelona Especialidad: Biología Reproductiva, Factor Masculino y Programa de donación de semen.
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