- La fertilidad masculina siempre se ha dado por hecho. Por ello, el grado de conocimiento que tienen los hombres sobre los problemas de infertilidad masculinos es bajo en general: la mayoría de los hombres sabe poco o nada sobre las consecuencias de la gonorrea (68%), eyaculación retrógrada (73%), infertilidad secundaria (75%) o el varicocele (77%). La epididimitis y la orquitis son las más desconocidas, con un 83% y un 84%, respectivamente.
- Solo un 22% de los hombres de entre 30 y 50 años asegura visitar al urólogo con una frecuencia anual, un 25% lo hace con menor frecuencia y un 53% no lo ha hecho nunca.
- El segmento que más visita anualmente a su urólogo es el concienciado o preocupado acerca de su fertilidad o aquellos que tienen pareja.
VALENCIA, 4 DE MARZO DE 2025
Actitud hacia la salud reproductiva
Socialmente, los problemas de fertilidad han estado tradicionalmente ligados a la mujer, pero las cifras no mienten, y el origen masculino cuando se dan problemas para tener hijos ya representa un 30% del total de los problemas reproductivos. En este contexto, IVI ha publicado nuevos datos de su estudio “Actitudes hacia la fertilidad masculina”, una encuesta realizada por GFK, que muestra el comportamiento y percepción de los hombres entre 30-50 años respecto al impacto del factor masculino en la salud reproductiva.
Los principales resultados de la encuesta arrojan luz sobre la poca información que tienen los hombres acerca de este tema, ya que se reconocen poco informados en relación con los principales problemas de fertilidad masculina y tienden a relacionarlos con factores ligados a hábitos y estilo de vida (estrés, obesidad, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, etc.) y en mucha menor medida cuestiones relacionadas con la salud.
En concreto, se les preguntó por su conocimiento acerca de la gonorrea, la eyaculación retrógrada, infertilidad secundaria, varicocele, epididimitis u orquitis. “Estos datos contrastan con el conocimiento que tienen las mujeres sobre cómo su salud puede afectar a su fertilidad, ya que desde jóvenes se les anima a acudir a consulta ginecológica y pueden tener acceso a información de manera más temprana”, comenta el doctor Carlos Balmori, urólogo en la Unidad de Salud del Varón de IVI Madrid.
Según el informe “Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual en España, 2023”, publicado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, desde 2001, cuando la incidencia era de 2,04%, la gonorrea no ha parado de crecer hasta alcanzar la tasa de 71,54% en 2023, cuando se detectaron 34.401 casos, una cifra un 43% superior a la de 2021.
La gonorrea
En este escenario, según muestran los resultados de la encuesta , casi un 68% de hombres sabe poco o nada respecto a la gonorrea. Esta infección de transmisión sexual puede llegar a bloquear los epidídimos en hombres. Estos son unos conductos que almacenan y transportan los espermatozoides durante la eyaculación, por lo que si está bloqueado no permitirá que ningún espermatozoide alcance el óvulo.
La eyaculación retrógrada
Le sigue en nivel de desconocimiento la eyaculación retrógrada -con una incidencia de entre el 3-11%-, ya que un 73% de encuestados no ha oído hablar de esto. En este caso, el semen no sale expulsado durante la eyaculación (conocido como el orgasmo seco) y, en cambio, se dirige hacia el interior de la vejiga.
Infertilidad secundaria
En España, 1 de cada 10 mujeres tienen dificultades para lograr un segundo embarazo. Además, los encuestados por IVI tampoco están muy familiarizados con el término de infertilidad secundaria, es decir, cuando la pareja no logra el embarazo o se sufren abortos después de haber llevado, al menos, una gestación a término anteriormente. En este caso, un 75% sabe poco o nada respecto a este concepto.
El varicocele
Volviendo a problemas a nivel fisiológico, un 77% desconoce información acerca del varicocele, una afección con una incidencia del 10% en la población general, pudiendo alcanzar el 40% en varones infértiles. Este problema consiste en la dilatación de las venas que rodean el testículo y que producen un defecto en el retorno de sangre al corazón.
Epidimitis y orquitis
Estos porcentajes suben cuando hablamos de términos más complejos como epididimitis (casi un 83%), una inflamación del epidídimo, la zona del aparato reproductor masculino encargada de almacenar y transportar el esperma, y que puede dar lugar a problemas de fertilidad masculina. En muchas ocasiones está relacionada con ITS como la clamidia y la gonorrea. Le sigue la orquitis (casi un 84%).
Estos datos no resultan extraños, ya que solo un 22% de los hombres de entre 30 y 50 años asegura visitar al urólogo con una frecuencia anual, un 25% lo hace con menor frecuencia y un 53% no lo ha hecho nunca. “En este sentido, en los hombres, si bien las recomendaciones pasan por revisiones periódicas pasados los 40 años, más de la mitad de los hombres de entre 30-50 años asegura no haber visitado nunca al urólogo. Y aunque se ha avanzado mucho en este aspecto en materia de prevención, aún queda mucho trabajo de concienciación por hacer”, explica el Dr. Balmori.
Aquellos que sí acuden a revisiones urológicas
En contraposición, del estudio se desprende un perfil claro de hombres que sí acuden al urólogo anualmente. El perfil que lidera este grupo son aquellos hombres a los que preocupa tener problemas para tener hijos en un futuro (50%) o que se han sometido previamente a alguna técnica de reproducción asistida (34%). También destaca el dato de aquellos que tienen pareja (24%).
“Lo que está claro es que es necesario que el hombre tome conciencia de su fertilidad al igual que la mujer y tenga información clara y veraz al respecto para cuidarla. Es importante que cada vez más exista una conciencia compartida sobre este tipo de problemas y se acuda a ver a un especialista para tener una valoración personalizada”, concluye el Dr. Balmori.