El comienzo de un embarazo con la presencia de un tumor benigno es lo que se denomina embarazo molar. Se trata de un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional (ETG), que se manifiesta en mujeres embarazadas.
¿Cuáles son las causas del embarazo molar?
El embarazo molar no se identifica mediante unas causas aparentes, no obstante, sí se detentan factores como; faltas nutricionales o anomalías en el útero, la mujer embarazada que sufre anomalías en el útero presentará una pequeña masa con forma de mora completa de quistes. Hay que destacar que, a mayor edad, se incrementa el riesgo de tener una formación molar.
Existen diferentes tipos de masas, entre los cuales se encuentran:
- Embarazo molar parcial: existe un crecimiento anormal de la placenta junto con un desarrollo fetal limitado
- Embarazo molar completo: se caracteriza por una placenta anómala sin desarrollo fetal y requiere medidas para evitar que se forme este tipo de embarazo
¿Cuáles son los síntomas del embarazo molar?
Un embarazo molar no se distingue de un embarazo normal hasta pasadas las primeras semanas de gestación. La mujer embarazada puede sufrir de sangrado vaginal o dolores repentinos en el útero, los cuáles le hagan estar alerta.
A su vez, se pueden presenciar otros síntomas complementarios a los mencionados, entre los que se encuentran:
- Aumento inusual del tamaño del útero
- Náuseas y vómitos muy fuertes
- Sangrado vaginal durante los primeros meses de embarazo
- Presión arterial elevada junto con hinchazón en pies, tobillos y piernas durante el primer trimestre de embarazo
Sin embargo, no siempre estos síntomas están presentes en la mujer y esto puede llevar a diagnósticos erróneos.
Tipos de embarazo molar
Como hemos comentado anteriormente, la mola hidatiforme puede ser parcial o completa. Es importante tener en cuenta las diferencias que existen entre ellas, puesto que cada tipo tiene características y riesgos distintos. A continuación, comentamos ambos:
Mola hidatiforme parcial (MHP)
Este tipo de embarazo molar puede originarse de dos maneras:
- Un óvulo es fecundado por dos espermatozoides normales (23, X o 23, Y)
- Un óvulo es fecundado por un espermatozoide anormal y diploide (46, XY)
En estos casos, la masa que se forma puede contener restos de la placenta e incluso un embrión pequeño con malformaciones graves. El cariotipo del embrión es triploide, lo que significa que contiene los 23 cromosomas maternos y dos grupos de cromosomas paternos, sumando un total de 69 cromosomas, cuando lo normal es 46.
Debido a que el tejido placentario crece de manera descontrolada, el embrión no puede desarrollarse normalmente. Por esta razón, los embarazos con mola parcial generalmente terminan en aborto espontáneo. Afortunadamente, este tipo de mola tiene un riesgo de malignidad muy bajo.
Mola hidatiforme completa (MHC)
El embarazo molar completo se desarrolla cuando un espermatozoide fecunda un óvulo que no contiene material genético. En este caso, el espermatozoide inicia la división celular y se forma una placenta anormal, pero no se desarrolla ningún embrión. La placenta continúa creciendo y produce la hormona del embarazo (hCG), por lo que las pruebas de embarazo resultarían positivas.
Este tipo de mola es diploide, es decir, está formada por 46 cromosomas, pero todos provienen del padre, ya que el óvulo no aporta ADN.
¿Cuáles son los factores de riesgo de un embarazo molar?
Actualmente, 1 de cada 1.000 embarazos se clasifica como embarazo molar. Aunque no se conocen con certeza las causas de este tipo de gestación, sí se han identificado diferentes factores que aumentan el riesgo de desarrollar una mola hidatiforme, entre los cuales destacamos los siguientes:
- Edad de la madre: Las mujeres menores de 20 años o mayores de 35 presentan una mayor probabilidad de experimentar un embarazo molar
- Embarazo molar previo: Haber tenido un embarazo molar anteriormente incrementa el riesgo de repetirlo
- Antecedentes de aborto espontáneo: Los antecedentes de pérdidas gestacionales pueden estar asociados con un mayor riesgo
- Dieta insuficiente: La falta de nutrientes esenciales como proteínas, ácido fólico o carotenos, presentes en alimentos como zanahoria, acelga, calabaza, lechuga y espinaca, puede favorecer la aparición de este tipo de embarazo
¿Cómo es el diagnóstico del embarazo molar?
La mola hidatiforme puede diagnosticarse al presenciar un crecimiento anormal del útero, ausencia del latido del bebé y la presencia de sangrado vaginal.
Para comprobar si el útero está más grande o pequeño, y si existe un aumento en el tamaño de los ovarios se debe llevar a cabo un examen pélvico. Para ello, se realiza una ecografía que permite observar una placenta con alteraciones, y una placenta con o sin indicios del desarrollo fetal. Además, para confirmar el diagnóstico pueden solicitarse pruebas como:
- Análisis de sangre para la determinación de los valores de hCG
- Resonancia magnética abdominal
- Hemograma completo
- Estudios de coagulación
- Pruebas para evaluar el funcionamiento del hígado y los riñones
Tratamiento de la mola hidatiforme
Este tipo de gestación no puede avanzar de manera normal y, si no se trata, podría evolucionar hacia una forma maligna. Por esta razón, es necesario retirar el tejido placentario anormal.
Hay que destacar que, para tratar la mola hidatiforme, suelen llevarse a cabo los siguientes procedimientos:
- Dilatación y legrado para eliminar el contenido uterino, intervención que se realiza bajo anestesia general o local
- Histerectomía, una alternativa para mujeres que ya no desean tener hijos, especialmente en edades avanzadas
- Seguimiento de los niveles de hCG hasta que regresen a valores normales. Si esta hormona no desciende con normalidad, se requerirán estudios adicionales para descartar la extensión tumoral
- Quimioterapia, indicada cuando la mola persiste o se ha propagado a otras partes del cuerpo
¿Qué pronóstico tiene el embarazo molar?
En la mayoría de los casos, las molas hidatiformes son benignas y no se convierten en un cáncer. Aproximadamente un 15% de las molas pueden volverse malignas, generando sangrado u otras complicaciones.
En las molas completas, un pequeño porcentaje puede evolucionar hacia un coriocarcinoma, un tipo de cáncer placentario agresivo. Por lo general, esta afección responde bien a la quimioterapia, aunque en situaciones poco frecuentes puede ser mortal.
Conclusiones
- El embarazo molar es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional y se caracteriza por el crecimiento anormal del tejido placentario
- Las anomalías uterinas y factores como la edad materna avanzada son riesgos que incrementan las posibilidades de padecer un embarazo molar
- Síntomas como sangrado vaginal y crecimiento uterino acelerado pueden confundirse con un embarazo normal, sin serlo
- El tratamiento implica la eliminación del tejido anormal mediante dilatación y legrado
