Magnesio y embarazo: ¿influye este mineral en las posibilidades de gestación? El magnesio es beneficioso para el estado de salud general. Incide en el sistema nervioso, la musculatura, los niveles de azúcar en sangre o la formación de proteínas.
Pero más allá de esto, ¿es bueno tomar magnesio si estás buscando embarazo? Hoy hablamos de este mineral, sus beneficios y cómo influye en la gestación, estés o no en tratamiento.
Magnesio: propiedades
El magnesio es beneficioso para el buen estado de los músculos y el sistema nervioso, ajusta los niveles de glucosa en sangre, contribuye a tener unos huesos fuertes y regula la actividad cardíaca.
Si bien es cierto que las personas con un aporte insuficiente de este mineral no sienten directamente un empeoramiento de su estado de salud. No obstante, muchos casos de fatiga o el agotamiento excesivo pueden deberse a la falta de magnesio. Esto también produce entumecimiento muscular, calambres, sensación de hormigueo e incluso náuseas, vómitos o pérdida del apetito.
La OMS establece que se deben consumir diariamente 400 mg por persona, aunque esto puede variar en función del sexo y la edad. Estos son los aportes diarios recomendados por el National Institutes of Health en adultos:
- Hombres: 400-420 mg
- Mujeres: 310-320 mg
- Mujeres embarazadas: 350-360 mg
Es importante puntualizar que estos límites afectan al magnesio consumido en suplementos, no al que se encuentra de forma natural en los alimentos.
Magnesio y fertilidad
La clave de la relación entre magnesio y embarazo está en las hormonas. Al tratarse de un mineral que promueve la relajación del sistema nervioso, esto tiene efectos sobre la actividad del cerebro, del hipotálamo o de la hipófisis. Esto aporta equilibrio hormonal porque amortigua el estrés, favorece la segregación de serotonina y endorfinas y contrarresta el cortisol y la adrenalina. Esta última acción beneficia a la fertilidad, ya que estas sustancias bloquean el equilibrio hormonal.
Asimismo, el magnesio relaja toda la musculatura general del cuerpo, incluyendo la uterina. Esto favorece que la implantación progrese adecuadamente durante todo el embarazo, especialmente en el primer trimestre.
El magnesio durante el embarazo
En el embarazo se triplican las necesidades de magnesio. La ingesta adecuada de este mineral previene los calambres musculares e incluso ayuda en la amenaza de parto prematuro. Esto hace que sea incluso más importante que el calcio.
Los calambres o incluso el riesgo de prematuridad son habituales, no tanto por un problema de la mujer, sino porque el útero empieza a tener contracciones durante la gestación. El déficit de magnesio agrava estos calambres y por eso se suele recomendar a las embarazadas suplementos de citrato de magnesio.
Contraindicaciones
Siempre es conveniente que tu ginecólogo te paute el magnesio que tomes durante tu embarazo. De forma general, estudios reflejan que se puede consumir una dosis de entre 300 y 400 mg de magnesio al día. Si se supera esta dosis, pueden surgir náuseas o diarrea.
El magnesio en la alimentación
Una de las razones por las que carecemos del aporte adecuado de magnesio es la presencia de alimentos procesados y refinados en la alimentación. La carencia de este mineral puede suplirse con suplementos, pero también con una alimentación equilibrada. Los plátanos son una excelente fuente de magnesio. Te dejamos aquí más sugerencias.
Frutos secos
Las almendras y los cacahuetes son la fuente principal de magnesio, según los datos que recoge la Clínica Universidad de Navarra. Otras opciones ricas en este mineral son las avellanas, los pistachos, las nueces o los anacardos.
Legumbres
Las legumbres son una fuente natural de magnesio. Ya hemos hablado en otras ocasiones de su importancia para la salud y en concreto para la fertilidad. No solo son una excelente fuente de proteína vegetal, sino que son unos concentrados de nutrientes aptos para cualquier dieta. Hay que desterrar varios mitos en torno a las legumbres:
- No hay que limitar su consumo a dos raciones semanales, como se escucha habitualmente. En realidad, deben consumirse varias veces a la semana, incluso todos los días.
- Las legumbres no siempre se cocinan en platos calientes, por tanto no siempre son un alimento de invierno. Existen numerosas opciones para hacer ensaladas frías con lentejas, alubias o garbanzos.
Cereales integrales
Los cereales integrales, como el arroz, o el pan de centeno, también aportan magnesio.
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