Muchas pacientes temen que la ovodonación o los tratamientos hormonales dificulten la lactancia. Pero este miedo se desmonta en un reciente análisis de IVI Barcelona. Y es que, según los resultados conseguidos tras la encuesta realizada, las pacientes que dan a luz después de un tratamiento de reproducción asistida presentan tasas elevadas de lactancia materna, por lo que no deberían tener ningún miedo a intentarlo.
¿Por qué es necesario estudiar específicamente la lactancia materna en mujeres que han recurrido a técnicas de reproducción asistida? En este artículo revisamos el estudio presentado en el marco del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).
¿Qué analiza el estudio?
Los estudios en reproducción asistida suelen analizar datos clínicos como la función ovárica, la respuesta hormonal o los resultados de laboratorio, como el número de ovocitos, embriones o tasas de gestación, pero no tanto lo que pasa una vez ha nacido el bebé.
Partiendo de que la lactancia materna es la opción recomendada por la OMS y respaldada por múltiples estudios, la doctora Marga Esbert, coordinadora de Investigación del Laboratorio FIV de IVI Barcelona, señala que, con el estudio querían ver si estas pacientes realmente optaban por este tipo de alimentación, ya que “hay poca información al respecto”.
“Sin intención de estigmatizar a las mujeres que no han querido o no han podido realizar lactancia materna, quisimos analizar cuáles eran las preferencias de las pacientes que habían conseguido el embarazo tras TRA”, explica.
Este análisis recoge la intención, instauración y evolución de la lactancia materna en mujeres primíparas que lograron embarazo mediante fecundación in vitro con microinyección espermática (ICSI), tanto con óvulos propios como a través de ovodonación.
El informe muestra que la gran mayoría de estas mujeres desea dar el pecho a sus bebés. Más del 86% de las pacientes que concibieron con óvulos propios y el 81% de las receptoras de ovodonación manifestaron intención de lactancia materna exclusiva, independientemente del origen del ovocito.
A diferencia de otros trabajos centrados en los resultados clínicos del tratamiento, este estudio pone el foco en una etapa poco explorada: qué ocurre después del parto. Analiza no solo si las mujeres desean dar el pecho, sino también si lo consiguen, durante cuánto tiempo y qué dificultades encuentran en el proceso.
Principales conclusiones del estudio
Alrededor de seis de cada diez mujeres lograron instaurar la lactancia materna exclusiva tras el parto.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la duración de la lactancia materna en estas mujeres. La media fue de casi 20 meses, sin diferencias significativas entre quienes habían recurrido a óvulos propios o a ovodonación.
“El origen del ovocito no fue una variable que influyera ni en la decisión ni en la instauración de la lactancia. Ambos grupos presentan porcentajes muy similares, lo que desmonta ciertos miedos que existen entre las pacientes”, apunta.
Este dato confirma que las técnicas de reproducción asistida no condicionan negativamente la evolución de la lactancia materna y que, cuando se inicia, suele mantenerse durante largos periodos de tiempo.
¿Qué dificultades hay en lactancia materna tras un TRA?
El estudio también recoge las dificultades que experimentaron las pacientes que optaron por la lactancia materna. De ellas, casi el 70% experimentó algún tipo de complicación durante el proceso.
Las molestias más frecuentes fueron grietas en el pezón, dolor y mastitis, situaciones que pueden generar frustración y dudas en las primeras semanas tras el nacimiento.
“Se trata de un reflejo claro de que muchas mujeres necesitan ayuda”, señala la Dra. Esbert, quien subraya que el seguimiento clínico suele centrarse en el embarazo y el parto, mientras que la lactancia queda en un punto intermedio donde a menudo falta asesoramiento específico.
A pesar de ello, el estudio pone de manifiesto la capacidad de resiliencia de estas madres, que continúan con la lactancia a pesar de las dificultades iniciales.
¿Qué papel juega el apoyo especializado en la duración y éxito de la lactancia?
Durante un proceso de reproducción asistida, la información y el acompañamiento son fundamentales, ya que son procesos con un alto impacto emocional.
“Se trata de un proyecto vital, en muchos casos tras un tiempo prolongado intentando gestar, y además implica procedimientos médicos intensos: medicación, controles, pruebas e incluso paso por quirófano. Cada paciente lo vive de una determinada manera, pero en general, cuando se sienten bien informadas y acompañadas, lo viven con más tranquilidad”, concluye la doctora Esbert.
Por ello, el apoyo especializado es clave. Muchas veces las mujeres reciben consejos de su entorno basados en experiencias personales, que pueden ser útiles pero también contraproducentes o generar presión. “Es importante que cada mujer pueda decidir libremente, pero con información profesional, para entender bien las implicaciones y afrontar mejor posibles dificultades”, añade.
Mejorar la información prenatal y reforzar el apoyo profesional en el posparto podría ayudar a que más mujeres vivan la lactancia como una experiencia positiva, alineada con el deseo que la mayoría de ellas expresa antes del nacimiento de sus hijos.
En conjunto, los resultados de este estudio lanzan un mensaje claro y tranquilizador: haber recurrido a la reproducción asistida no supone una limitación para la lactancia materna. Con información adecuada y apoyo profesional, muchas mujeres no solo consiguen instaurarla, sino mantenerla durante largos periodos, alineándose con el deseo que expresan antes del nacimiento de sus hijos.
Dr. Marga Esbert
La Dra. Marga Esbert es embrióloga senior, investigadora científica y coordinadora local de investigación en IVI Barcelona. Desarrolla su labor como embrióloga desde 1999 en instituciones de gran prestigio como Dexeus y CIVTE. En 2004 se incorporó a IVI Barcelona y, posteriormente, se trasladó a RMA New Jersey (2019-2022) para alcanzar un nuevo nivel de especialización en investigación.
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