Ser receptora de óvulos en un tratamiento de ovodonación significa que el embarazo se inicia a partir de óvulos donados por otra mujer, mientras que el útero de la receptora es el lugar donde se producirá la implantación del embrión y el desarrollo del embarazo. La ovodonación está indicada en situaciones como la baja reserva ovárica, la insuficiencia ovárica primaria, la edad materna avanzada o tras varios intentos fallidos con óvulos propios, entre otros casos.
En estos tratamientos, preparar el útero antes de la transferencia es un paso esencial. En este blog te detallamos cómo, además de facilitarte recomendaciones y qué controles médicos seguir.
¿Cómo se prepara el útero en un tratamiento de ovodonación?
En un tratamiento de ovodonación, el útero de la receptora es el órgano clave para que se produzca la implantación embrionaria. Aunque el embrión procede de un óvulo donado, la capacidad del endometrio para encontrarse en un estado receptivo y correctamente sincronizado con el embrión es determinante. Por ello, la preparación uterina es un paso esencial y está respaldada por las principales guías científicas en reproducción asistida, como las de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE).
Diferentes protocolos de preparación endometrial
En los tratamientos con donación de óvulos, el endometrio puede prepararse principalmente de dos formas: mediante un ciclo natural modificado o mediante un ciclo con medicación, también llamado ciclo artificial.
- En el ciclo natural modificado, aprovechamos la actividad hormonal del propio ovario: se controla por ecografía el crecimiento del folículo, que produce estrógenos de forma natural y ayuda a que el endometrio se desarrolle. Cuando el folículo alcanza el momento adecuado, se programa la ovulación y se añade progesterona para preparar el endometrio para la transferencia embrionaria.
- En el ciclo con medicación, en cambio, el crecimiento endometrial se consigue administrando estrógenos y cuando se alcanza el espesor endometrial adecuado, se añade la progesterona sin depender de la ovulación.
Los estudios muestran que los resultados clínicos de ambos tipos de preparación son similares, por lo que la elección del protocolo se basa en las características clínicas de cada paciente, la regularidad de sus ciclos, su comodidad y la organización del tratamiento.
¿Cuánto dura la preparación del endometrio?
La preparación del endometrio suele durar entre dos y tres semanas dependiendo del tipo de preparación endometrial empleada.
Controles médicos durante la preparación uterina
Durante la preparación del útero en un tratamiento de ovodonación, el seguimiento médico es fundamental para evaluar la respuesta endometrial y asegurar la correcta sincronización con la transferencia embrionaria. Un control adecuado permite individualizar el tratamiento y optimizar las condiciones del endometrio antes de la transferencia.
Ecografías y seguimiento del endometrio
El control del endometrio se realiza principalmente mediante ecografía transvaginal. En el ciclo natural modificado, la ecografía permite valorar el grosor y el patrón del endometrio, así como el crecimiento del folículo dominante, que produce los estrógenos necesarios para que el endometrio se prepare de forma natural. Este seguimiento ayuda a identificar el momento adecuado del ciclo, programar la ovulación, iniciar la progesterona en el momento correcto y coordinar la transferencia embrionaria de forma sincronizada.
En el ciclo sustituido o artificial, el seguimiento también se realiza mediante ecografía transvaginal, pero en este caso el objetivo principal es comprobar cómo responde el endometrio a la medicación con estrógenos. Se valora que el endometrio alcance un grosor y un aspecto adecuados antes de iniciar la progesterona. Una vez iniciada la progesterona, la transferencia embrionaria se programa según los días de exposición a esta hormona, para que el endometrio y el embrión estén correctamente sincronizados
Ajustes del tratamiento según la respuesta endometrial
No todas las pacientes responden de la misma manera durante la preparación endometrial, por lo que los controles permiten adaptar el tratamiento a cada caso. En el ciclo natural modificado, el seguimiento del folículo y del endometrio ayuda a decidir si es necesario ajustar el momento de la ovulación, iniciar la progesterona en un día concreto o modificar la programación de la transferencia. En el sustituido o artificial, si la respuesta endometrial no es la esperada, se puede ajustar la dosis, la vía de administración o la duración del tratamiento con estrógenos antes de iniciar la progesterona. Para ambos casos, el objetivo es conseguir una adecuada sincronización entre el endometrio y el embrión, sin que exista un protocolo único válido para todas las mujeres.
Importancia de la coordinación con la transferencia embrionaria
Una vez alcanzadas las condiciones endometriales adecuadas, la coordinación exacta entre la maduración del endometrio y el estadio de desarrollo del embrión es esencial. La progesterona marca el inicio de la llamada ventana de implantación, y su duración debe ajustarse con precisión al día en el que se realizará la transferencia (blastocisto de día 5 o 6). Una correcta sincronización endometrio‑embrión es un factor clave en los tratamientos de reproducción asistida, especialmente en ovodonación.
Factores que pueden afectar la preparación del útero
La preparación del útero para un tratamiento de ovodonación puede verse influida por distintos factores médicos y personales. Identificarlos y tratarlos adecuadamente permite optimizar la receptividad endometrial antes de la transferencia embrionaria.
Alteraciones uterinas: pólipos, miomas o adherencias
Las alteraciones estructurales de la cavidad uterina, como pólipos endometriales, miomas submucosos o adherencias intrauterinas, pueden interferir en la implantación embrionaria al alterar la arquitectura normal del endometrio. La evidencia científica indica que estas patologías pueden reducir las probabilidades de implantación si no se detectan y tratan previamente. Por ello, antes de iniciar un tratamiento de ovodonación, suele realizarse una evaluación de la cavidad uterina mediante ecografía avanzada o histeroscopia en aquellos casos que se estime oportuno.
Inflamación endometrial y otros factores médicos
La endometritis crónica y otros procesos inflamatorios del endometrio pueden afectar negativamente a la receptividad endometrial. Otras condiciones médicas, como alteraciones hormonales, enfermedades autoinmunes o trastornos de la coagulación, también pueden influir en la capacidad del endometrio para responder adecuadamente al tratamiento hormonal.
Edad, antecedentes reproductivos y salud general
Aunque en la ovodonación la edad de la donante determina la calidad ovocitaria, la edad de la receptora, sus antecedentes reproductivos y su estado de salud general siguen siendo factores relevantes para la preparación uterina. Condiciones como la obesidad, el tabaquismo, el estrés o enfermedades crónicas pueden influir en la respuesta endometrial y en el entorno uterino. Por este motivo, se recomienda un abordaje integral que tenga en cuenta no solo el tratamiento hormonal, sino también el bienestar general de la paciente, antes y durante el proceso de ovodonación.
Recomendaciones para “cuidar el útero” durante el tratamiento
Durante un tratamiento de ovodonación, además del seguimiento médico, pequeños gestos del día a día pueden contribuir a crear un entorno uterino más favorable.
Alimentación y hábitos saludables
Mantener una alimentación equilibrada y variada forma parte de las recomendaciones generales durante los tratamientos de reproducción asistida. La OMS aconseja priorizar una dieta rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y grasas saludables, así como mantener una adecuada hidratación. Además, hábitos como realizar actividad física moderada, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol se asocian a una mejor salud general y pueden influir positivamente en la respuesta endometrial.
Estrés, descanso y bienestar emocional
El proceso de ovodonación puede generar carga emocional, por lo que el descanso adecuado y la gestión del estrés son aspectos clave durante la preparación endometrial. Dormir bien, mantener rutinas relajantes y, cuando sea necesario, contar con apoyo psicológico especializado puede ayudar a vivir el tratamiento con mayor tranquilidad y adherencia médica.
Qué evitar durante la preparación endometrial
Durante esta fase, se recomienda evitar la automedicación, especialmente con antiinflamatorios u otras sustancias sin indicación médica, ya que pueden interferir en la respuesta endometrial. También es aconsejable no iniciar suplementos, terapias alternativas o cambios bruscos en la rutina sin consultarlo previamente con el equipo médico. Seguir estrictamente las pautas indicadas por el especialista y comunicar cualquier síntoma o duda es fundamental para garantizar una preparación uterina adecuada y segura.
Dr. Pilar Alamá
MD, PhD. Directora del Programa de Ovodonación (IVI Valencia). Ginecóloga de RA desde 2006; docencia en másteres IVI/URJC; publicaciones y dirección de tesis.
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