23 diciembre 2019

Malawi-Salud, también beneficiaria de nuestro Teaming

La semana pasada os compartimos la preciosa labor social que realiza ASACO y os anunciamos otra ONG con la que este año comparte la recaudación del proyecto «Teaming» llevado a cabo por IVI dentro de su plan de sostenibilidad

Hoy es el turno de contaros la maravillosa acción social de Malawi-Salud por boca de su Presidenta, Mª Carmen Ferrer:

  • ¿Cómo nace vuestra asociación?

El origen es un poco especial.

Desde 2005, varios profesionales del Servicio Aragonés de Salud (SALUD), financiados por este organismo como trabajadores sanitarios públicos, realizaban actividades de cooperación en Malawi aportando formación y equipamientos a pequeños hospitales, respondiendo a la solicitud de ayuda de misioneros españoles. A partir de 2008, este apoyo se trasladó al gran hospital público de la región central de Malawi, el Kamuzu Central Hospital.

En 2011, con la crisis económica, el apoyo del SALUD se eliminó, en un momento en que Malawi, país muy dependiente del apoyo internacional, se encontraba al borde del colapso. Hay crisis y crisis, y en Malawi hubo un momento en que faltaba incluso combustible, lo que dio lugar a un terrible desabastecimiento, especialmente trágico en los hospitales.

Las profesionales que hasta entonces habíamos trabajado allí, consideramos que de ningún modo era el momento de abandonar nuestro apoyo, por lo que continuamos desplazándonos a Malawi por nuestros medios y promoviendo donaciones para mandar los suministros más indispensables, especialmente antibióticos y analgésicos.

Creamos una asociación, que en estos momentos tiene casi 200 socios, y sobre todo socias, y mantuvimos nuestra colaboración en los peores momentos. En los últimos años hemos vuelto a tener alguna ayuda económica, especialmente del ayuntamiento de Zaragoza, pero con o sin ayudas estamos en condiciones de seguir trabajando en Malawi mientras seamos necesarias.

  • Misión, visión y valores

Misión:

Promover el fortalecimiento de los sistemas sanitarios en países en desarrollo, especialmente en Malawi, que es nuestro actual ámbito de trabajo, y trabajando específicamente por la reducción de la mortalidad infantil en ese país. Nuestro objetivo es trasladar los aspectos más positivos de nuestro sistema sanitario al sistema sanitario público de Malawi.

Visión:

Hacer efectivo el derecho a la salud de colectivos especialmente vulnerables, como las mujeres y los niños de países desfavorecidos.

Valores:

Los valores que queremos promover son los de nuestro sistema sanitario, que garantiza el derecho a la salud de todos los ciudadanos sin distinciones.

Suponen la asunción de la obligatoriedad de actuaciones preventivas, de tratamiento y rehabilitación de la ciudadanía desde los siguientes principios:

–   La universalidad

–   La equidad y gratuidad

–   La accesibilidad

–   La solidaridad y el respeto a los derechos humanos

  • ¿Qué es lo más gratificante y enriquecedor de vuestra labor?

Quizá para responder a esa pregunta venga bien explicar los contenidos de nuestro programa.

Aunque desde el principio sabíamos que el famoso lema «no des el pez, enseña a pescar» era incuestionable, desarrollar eso era más complicado.

Nos planteábamos mejoras en un hospital con una población de referencia de 6 millones de habitantes, con momentos en que puede llegar a haber 100 ingresos diarios de niños, afectos de enfermedades muy graves, y un staff ínfimo y desorganizado. En seguida vimos que ir a dar cursos de unos días era inadecuado, así que reformulamos nuestra propuesta, aunque requiriera mayor esfuerzo, y planteamos que nuestra colaboración se haría desde el trabajo cotidiano, codo con codo, con los profesionales de allí, entrando de lleno en sus dificultades y proponiendo mejoras desde un conocimiento directo de las durísimas situaciones que viven.

Es eso lo que hace nuestro trabajo más gratificante, que no nos colocamos desde una posición de superioridad teórica o técnica, que a veces, además, no tenemos (ellos llevan toda una vida tratando malarias, sida y desnutrición), sino que estamos con ellos sacando niños adelante y proponiendo otros modelos de trabajo en los que la cotidianeidad de la muerte pueda ser compatible con una actitud empática, optimista y proactiva en el trabajo con los profesionales y con los niños y niñas.

Nos retamos a nosotras mismas, sacamos muchos niños y niñas adelante, y vivimos experiencias que nos hacen sentirnos mucho más indispensables que en nuestro país.

  • ¿Cómo animarías a la gente a unirse a este proyecto, ya sea colaborando económicamente o de manera más activa en la ONG?

Nuestro programa es modesto, consideramos que lo pequeño es hermoso y no tenemos las aspiraciones de las grandes organizaciones de cooperación, cuyo trabajo es, por lo demás, valioso.

Pero hacemos un trabajo efectivo, todas y todos tenemos nuestro medio de vida en España, nuestro trabajo en relación con Malawi es de voluntariado, somos muy buenas profesionales sanitarias, pero no tenemos gastos de organización o gestión, que se asumen desde un voluntariado solidario.

Así que cada euro que se aporta se materializa íntegramente en el lugar de destino.

Nuestras voluntarias gestionan las campañas de recogida de fondos, la página web, el diseño de proyectos, la adquisición de suministros, la burocracia que conlleva la remisión de profesionales a Malawi y su apoyo logístico en el terreno, así que hay labor para todo el mundo, pero especialmente para enfermeras y pediatras.

  • ¿Qué programas crees que deben ponerse en marcha en nuestro país o a nivel mundial para favorecer proyectos sociales como el vuestro? ¿Y para evitar situaciones de falta de recursos como las que se viven en Malawi?

Nuestra atención es básicamente sanitaria por nuestro origen, pero si queremos conseguir un mundo más justo y equilibrado, no podemos optar, ante la existencia de países muy pobres que actualmente, quieran o no, son espectadores de nuestro nivel de vida y a veces de nuestro despilfarro, por poner muros y fronteras, seremos todos más felices y seguros si propiciamos un desarrollo sostenible en esos países, y eso es educación, agricultura, protección ambiental, sanidad… no tenemos dudas, trabajar en esa dirección no es generosidad, es también nuestro propio interés.

  • ¿Qué supone a nivel de concienciación que empresas como IVI involucren a sus profesionales para elegir los proyectos sociales a los que van destinadas las ayudas?

Es maravilloso, es introducir la solidaridad en la sociedad. La gente evita o reduce la ayuda porque desconfía, a veces con razón, del destino de sus aportaciones a organizaciones de cooperación. Tener la posibilidad de investigar, informarse y elegir, seguro que facilita el que los trabajadores sean más favorables a las ayudas.

  • En IVI trabajamos diariamente por la salud, mujer e infancia. ¿Qué supone a nivel de desarrollo apoyar proyectos como Malawi-Salud trabajando en las áreas anteriormente mencionadas?

Nuestro programa va precisamente en ese sentido, bastarán un par de cifras, entre el 1 de diciembre de 2016 y el 31 de diciembre de 2017 murieron, tras el ingreso en el hospital donde trabajamos, 743 niños y niñas… eso supone una mortalidad del 3,5% de los ingresos. Desde 2012, momento en que intensificamos nuestro apoyo, la mortalidad ha bajado del 9% al 3,5%. Son todavía cifras aterradoras, pero dan valor a nuestro trabajo.

La reducción de la mortalidad infantil no solo afecta a los niños, los momentos más duros de nuestro trabajo son ver a las madres destrozadas por la muerte de niños, muertes en muchos casos evitables, más de dos al día. Y esa reducción también redundará a medio plazo en la estructura familiar, que todavía allí es tener muchos hijos, a sabiendas de que algunos morirán.

La reducción de la natalidad, objetivo prioritario en Malawi, es multifactorial, pero nosotras pondremos nuestro grano de arena con la reducción de la mortalidad.

  • ¿En qué proyectos se va a materializar el dinero ofrecido por los empleados de IVI?

Nuestro proyecto básico es el que hemos descrito de algún modo en las respuestas anteriores, remitimos equipos de pediatría al Kamuzu central Hospital de Lilongwe, Malawi, de forma muy eficiente, es decir, con una relación coste beneficio muy favorable, ya que remitimos MIR de pediatría en rotaciones externas, que asumen todos sus gastos, y enfermeras cuyo desplazamiento y estancia se apoya económicamente, ya que renuncian temporalmente a su trabajo en España. Detectamos necesidades de equipamientos y suministros y salimos al paso de ellas en la medida de nuestras posibilidades.

Permanecemos en el terreno 8 meses al año, los meses con más incidencia de malaria y desnutrición (la época de lluvias).

Con ese programa básico, abrimos otras posibilidades cada año, hemos puesto en marcha programas de cirugía de hidrocefalias, vamos a empezar estas navidades un programa de mejora de renutrición, y nos apoyaremos en vuestra aportación para abrir otra posibilidad, la de mejorar centros de atención primaria. Las vacunaciones y la planificación familiar salvan más vidas que la atención hospitalaria, nuestro próximo proyecto va a ser la rehabilitación de un centro de salud en un suburbio muy pobre de Lilongwe, Chinsapo, para que pueda ofrecer esas prestaciones en unas condiciones de dignidad que ahora no tiene.

  • Y para terminar…

Solo insistir en nuestro agradecimiento, los pequeños proyectos son también importantes y a veces tratan las cosas que hacen con más detalle y cercanía… Como dice Eduardo Galeano: «Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo».

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