7 enero 2016

Los mejores regalos para empezar el año

Ya han terminado las navidades y, aún con la resaca de empachos y celebraciones, revivimos en nuestra mente los mejores momentos de estas fechas tan especiales. Empezamos 2016 y no se nos ocurre mejor forma de hacerlo que compartiendo algunas de las historias más bonitas del pasado año. Algunas pacientes de IVI nos cuentan cómo fue su recorrido hasta lograr su mayor sueño, el mejor de los regalos. Esperamos que sus ejemplos de lucha y perseverancia os ayuden a afrontar este año con energías renovadas y con la ilusión esperanzada de hacer realidad vuestro deseo de ser padres/madres.

Gael, el regalo de Mª José y Noelia

Noelia y yo llevábamos tiempo planteándonos ser madres, hasta que un día decidimos dar el paso hacia la maternidad de la mano de IVI Alicante. Nos realizaron una inseminación artificial con semen de donante y tuvimos mucha suerte, ya que a los 15 días nos dieron la noticia de que estábamos embarazadas. Durante el proceso hubo algún problema porque tuve unos miomas, pero la clínica siempre estuvo a nuestro lado de principio a fin. Fueron nuestros más fieles consejeros durante esta experiencia y nos hicieron sentir muy cómodas, como si estuviéramos en familia.

El proceso estuvo cargado de sensaciones, que son imposibles de describir, ya que lo tienes que vivir en tu propia piel. Te lo puedes imaginar, pero hasta que no tienes al bebé en brazos no te puedes hacer una idea de lo que significan tantas ilusiones depositadas. Hoy, tenemos a nuestro lado a lo más bonito, nuestro pequeño Gael que ya tiene 10 meses. Un sueño hecho realidad gracias al equipo de profesionales que estuvieron a nuestro lado en IVI Alicante y que nos acompañaron sin descanso para regalarnos una sonrisa perenne, que desde hace casi un año no se borra de nuestras caras.

Manuela y sus tres princesas

Después de haber estado un año y pico buscando un bebé, mi marido y yo nos decidimos acudir a IVI Sevilla para consultar sobre lo que parecía que se iba a convertir en un problema de fertilidad. Y así fue, pues tras hacernos las respectivas pruebas, el seminograma salió alterado y nos recomendaron hacer un tratamiento de reproducción asistida. Tras varios intentos sin éxito, al final llegó el momento en el que por fin la suerte se puso de nuestro lado y me quedé embarazada de mi hija mayor, Manuela, que ahora tiene ya 7 años. En 2008 volvimos a intentarlo de nuevo para darle una hermanita a Manuela y, tras varios tratamientos, conseguí quedarme embarazada de nuevo, esta vez de mi segunda niña, Paula, de 4 años. A los 8 meses de nacer Paula, de repente, sin esperarlo, me volví a quedar embarazada, pero de forma natural. Así, nació nuestra tercera niña, Ana, que se lleva 17 meses con la mediana. Para nosotros ha sido una experiencia dura pero maravillosa, y al final hemos podido comprobar que, después de mucho intentarlo, todo se puede lograr. Tenemos tres niñas preciosas en casa, y gracias a IVI hemos conseguido cumplir nuestro sueño.

Carmen, una madre coraje

Me casé muy joven y mi marido y yo decidimos esperar un poco para ser padres. Cuál sería nuestra sorpresa al empezar a intentarlo y no conseguir embarazo. Cada mes era una nueva esperanza que acababa finalmente en desilusión… Me hicieron varias pruebas y parecía que todo estaba bien. Meses después, mi marido y yo nos divorciamos sin haber logrado el bebé que buscamos. Así que tras el divorcio, me decidí por la adopción. Desafortunadamente, no hay demasiadas facilidades para las familias monoparentales, por lo que acabé descartando esta opción. Pasó el tiempo y empecé otra relación sentimental, pero él ya tenía hijos con una pareja anterior y me dejó claro que no quería ser padre una vez más. En ese momento supe que no renunciaría a mi deseo de ser madre, por lo que la ruptura fue inevitable.

Dio la casualidad de que una de mis clientas trabajaba en IVI Valencia; era, ni más ni menos que la directora de la clínica, la Dra. Amparo Ruiz. Le hablé de mi deseo truncado de maternidad y después de que me insistiera una y otra vez en que si no era madre era porque yo no quería, me decidí a acudir a este centro donde, 8 meses después y con 40 años, me quedaría embarazada por fecundación in vitro (FIV) del amor de mi vida, Manuel. Tras un divorcio y un fracaso sentimental posterior, decidí ser madre sola y cumplir un deseo que llevaba años anhelando. Lo conseguí y fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado.

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