16 mayo 2015

Los beneficios emocionales de la risoterapia

En 2015, año en que IVI cumple 25 años, IVI Almería celebra su 15º aniversario. Para conmemorar esta fecha tan especial, se han organizado dos eventos: una fiesta durante esta misma mañana en el Parque de las Almadrabillas, y una jornada-coloquio sobre reproducción asistida denominada “La reproducción desde otro punto de vista”, que tendrá lugar el próximo martes, 19 de mayo, en la Casa de las Mariposas.

Hoy tenemos el placer de presentaros a Laura Sánchez, psicóloga y sexóloga en www.consultoriosex2.com, que imparte talleres sobre risoterapia, una técnica psicoterapéutica que produce beneficios emocionales gracias al uso de la risa. Ella, al igual que nosotros en Almería, ha contribuido a traer decenas de risas.

¿Quieres saber más? No te pierdas lo que te contamos a continuación en la entrevista que hemos hecho a Laura, en la que hablamos de la risoterapia y de la influencia que ésta puede ejercer en los tratamientos de reproducción asistida.

¿En qué medida beneficia la risoterapia la vida de los adultos?

La risa es una válvula para liberar tensiones musculares y psicológicas, además de ser una auténtica meditación. Por tanto, restaura el equilibrio emocional y físico. Con ella se trabajan muchos otros aspectos: autoconocimiento, habilidades sociales, creatividad, amistad, amor, felicidad, bienestar, etc., porque cuando nos reímos, aumenta nuestra sensación de proximidad con otros, la empatía, la complicidad, la autenticidad…

¿Qué consecuencias se producen tras realizar una sesión de risoterapia?

Cuando una persona se ríe segrega endorfinas, las hormonas encargadas de aliviar el dolor y aumentar el bienestar, que actúan como nuestras “drogas” naturales. Las endorfinas se segregan con actividades placenteras: risa, besos, abrazos, caricias, masajes, música agradable, observar la naturaleza, practicar yoga, tai-chi, meditación, relajación, hacer deporte… Con ella mejoramos la respiración, la circulación de la sangre y activamos los músculos (¡más de 300!). Por eso, la risa, además, se utiliza en los hospitales para tratar diferentes problemas como cáncer o diabetes. La utilizan, por ejemplo, la Fundación Theodora o Payasos sin Fronteras.

¿Qué consecuencias podría tener este tipo de actividad en una pareja que está pasando por un tratamiento de reproducción asistida? ¿En qué medida puede influir?

Cuando se está atravesando un tratamiento de reproducción asistida, a menudo a los pacientes les asaltan las dudas sobre cómo transcurrirá el proceso, si será efectivo o surgirán problemas. Esta tendencia a la preocupación, en ocasiones excesiva, puede repercutir negativamente en la manera de afrontar el día a día del tratamiento e incluso en la efectividad del tratamiento. Ya sabemos que, al igual que existe el efecto placebo, también existe el efecto nocebo. Esta tendencia al catastrofismo y a dramatizar se ha demostrado que también influye sobre el propio estado de salud, puesto que el estrés que genera hace que segreguemos más cortisol y éste repercute sobre los sistemas inmune y endocrino. El hecho de realizar una o varias sesiones de risoterapia puede ayudar a liberar tensiones. Además, con la risa segregamos serotonina, el neurotransmisor de la “alegría” que, al contrario que el cortisol, ajusta los ritmos circadianos, por lo que se pueden revertir los efectos del estrés. Por otra parte, durante la risa, la actividad mental suele disminuir y/o cesar, al tratarse de una meditación activa. El hecho de ayudar a la pareja a centrarse en el momento presente y no en las preocupaciones sobre el futuro, también es beneficioso para la pareja.

¿Se pueden hacer las sesiones de risoterapia en pareja o siempre deben ser en grupo?

La pareja puede acudir junta a las sesiones de risoterapia, pero éstas suelen realizarse con más gente, en grupo. Una de las razones de ello es que la risa es contagiosa y, hacerla en grupo, multiplica y maximiza su potencial terapéutico.

¿Qué se hace en un taller de risoterapia, en qué consiste?

Un taller de risoterapia típico sigue una progresión en forma de campana. Comienza con una breve explicación sobre qué es la risoterapia y qué se va a hacer en el taller, prosigue con actividades de “calentamiento” para que la gente se vaya soltando, otras de desinhibición y, cuando la energía del grupo está en su punto álgido, se realiza la gimnasia de la risa. Para finalizar, en función de cómo de extenso sea el taller, se pueden realizar actividades más relajantes para que la actividad vuelva a un estado basal.

Las clases de risoterapia, ¿son aptas para todos?

Por supuesto, desde niños hasta personas mayores, pasando por personas con diversas enfermedades. La risoterapia suele contener ejercicios bastante activos, pero estos se pueden adaptar a las circunstancias de cada grupo.

¿Qué técnicas existen?

Depende del terapeuta, pero se suelen utilizar dinámicas de grupos, técnicas de clown, incluso se pueden utilizar juegos infantiles clásicos como herramientas para el calentamiento o la desinhibición. Lo importante es no perder de vista el objetivo: conseguir la risa, probablemente, primero de una manera más forzada y, paulatinamente, de manera natural y espontánea.

¿Desde cuándo se practica la risoterapia en psicología? ¿Se utiliza en diferentes tratamientos?

Se podría decir que, la risoterapia, de manera informal, se ha utilizado desde que existe el ser humano. Los cimientos de esta terapia los podemos hallar en China, hacia el siglo VI a.C., donde los taoístas la utilizaban como medio para preservar la salud y tener una vida más longeva, además de contribuir a la felicidad.

Sin embargo, si nos centramos en su aparición más reglada, tenemos que remontarnos al siglo XVIII, donde algunos médicos, como William Battie o el mismísimo Sigmund Freud le atribuyen propiedades curativas y las comienzan a utilizar con pacientes con problemas mentales. El psicólogo William McDougall, profesor de la Universidad de Harvard ya afirma que la risa contribuye a la salud mental. Pero, la risoterapia como tal, con el nombre por el que hoy la conocemos, podría decirse que nace oficialmente aproximadamente en 1972, gracias a las aportaciones del médico norteamericano Patch Adams (de quien existe una película con el mismo nombre), quien propone este método como alternativa con enfermos de diversa índole.

En nuestros días, la risoterapia podría enmarcarse dentro de la Psicología Positiva, aunque desde la perspectiva en que yo la abordo, estaría más cerca de la meditación mindfulness (conciencia plena) y de todas aquellas terapias que se centran en el aquí y ahora para desarrollar un estilo de vida más consciente.

Se puede utilizar de manera aislada, como una sesión de grupo, o dentro de otros tratamientos, como parte de la terapia mindfulness, como una manera diferente de abordar un grupo de autoayuda, dentro de la rehabilitación neuropsicológica; y, por supuesto, dentro de la terapia sexual y/o de pareja, para liberar tensiones y acercarse más a la otra persona.

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